Carlota Ferrer dirige 'Esto no es La casa de Bernarda Alba': "La opresión a las mujeres somos todos"

Publicado 12/12/2017 16:50:14CET
Cartel 'Esto no es la casa de Bernarda Alba' de Carlota Ferrer
TEATROS DEL CANAL

   MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

Carlota Ferrer dirige a un elenco masculino que reinterpreta los personajes femeninos del clásico de Lorca en 'Esto no es La casa de Bernarda Alba' y pone en evidencia la fragilidad de la mujer ante el orden heteropatriarcal para reflejar que "igual que no había igualdad en 1936 no la hay ahora", según ha denunciado la directora en la presentación de la obra este martes 12 de diciembre. "La opresión somos todos, todos somos víctimas y verdugos", ha añadido Ferrer en declaraciones a los medios.

   Con una versión libre de José Manuel Mora, Ferrer dirige y coreografía una puesta en escena que "homenajea a Magritte" y que estará en los Teatros del Canal de Madrid desde este jueves 14 de diciembre hasta el próximo 7 de enero de la mano de actores como Eusebio Poncela, Igor Yebra, Óscar de la Fuente o David Luque.

   Así, Ferrer ha asegurado que mediante la elección de hombres para los personajes de mujeres ha pretendido crear un "juego de contrarios, de positivo y negativo" al tiempo que ha buscado "difuminar la identidad de género para que alcance mayor significado". Esta "ambivalencia" que se crea es, según ha apostillado Mora, "una paradoja que siempre resulta interesante en el teatro".

   En este sentido, Ferrer ha señalado que los intérpretes actúan como "transmisores" en una escena donde "no se les maquilla" sino que se observa cómo "se ponen en la piel de algo que les es ajeno", pero que al mismo tiempo "todo el mundo ha sufrido al verse discriminado de alguna manera", según ha subrayado la directora.

   Esta idea, tal y como ha recalcado Ferrer, "surge del propio Federico" que ha dado voz a mujeres como Yerma o Bernarda pues "él se proyecta en la problemática de las mujeres" y la "aprovechaba para hablar de la suya".

   "Cuando dices como hombre según qué frases que han sido dichas por una mujer, se produce una resonancia distinta", ha señalado David Luque. El actor, que encarna a la hermana Angustias, ha añadido que este "elemento artístico" resulta así "chocante", al igual que es "interpretar un texto del año 36 ahora".

   Aún así, Ferrer y Mora han insistido en que el reparto masculino, que cuenta sin embargo con las presencia de Julia de Castro como Pepe el Romano, "no es la única reflexión" que se pretende provocar sino que, en palabras de Mora "es un punto de partida" que revela "el mecanismo de represión de una mujer por el hombre" al tiempo que busca demostrar que "el género es una construcción social".

   La directora ha revelado también que durante la obra sitúa al personaje de Bernarda (Eusebio Poncela) en el patio de butacas para mostrar que "Bernarda está en la sociedad". "Ella es una mujer que ha sido víctima y se convierte en verdugo como generalmente les pasa a las mujeres", ha señalado Ferrer.

   Por su parte, Eusebio Poncela, que ha valorado la obra como "la mejor de Lorca en cuanto a escritura y concepción", ha confesado que le produce "ternura" que se represente un siglo después una pieza que ha pasado por "una serie de montajes, con represiones incluidas". Además, Poncela ha asegurado que al personaje de Bernarda, "no se la puede abordar desde el plano psicológico", pues "tiene las esposas puestas" al tiempo que constituye "el símbolo de la dictadura".

   Asimismo, el bailarín Guillermo Weickert, que representa a una de las criadas de Bernarda en la obra, ha señalado que el proyecto, "feminista desde la base" ha logrado "difuminar las barreras entre las artes". Weickert ha resaltado también el trabajo realizado por Ferrer, "con mucha política feminista", que logra un ambiente de "generosidad y colaboración" pues, en su opinión, "hubiese sido una contradicción" hacer una obra feminista "reproduciendo algunas maneras de hacer teatro heteropatriarcales".

CAMPAÑAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

   Por otro lado, Ferrer ha denunciado que "desgraciadamente" se acostumbra a ver a las mujeres oprimidas, "incluso en las campañas de violencia de género", en las que, en su opinión, "ver a las mujeres tristes se ha normalizado y pasa por alto sin reflexión".

   Por último, la directora ha lamentado que exista "la sensación" de que "las mujeres parezcan unas pesadas" porque ahora "haya gente que esté haciendo mucho ruido", en referencia a los últimos casos de denuncia de acoso sexual. En este sentido, ha valorado esta situación como "una injusticia" porque, según ha recordado, "el feminismo no es más que igualdad". "No somos mejores que los hombres, el feminismo es igualdad", ha concluido.