MÉRIDA 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
Una adaptación de danza y teatro fusionados de la obra de William Shakespeare "El sueño de una noche de verano" inundó anoche de amor, desamor y fantasía el Teatro Romano de Mérida, durante el estreno de la segunda obra del L Festival de Teatro Clásico de la capital emeritense.
Con poco más de media entrada y a pesar de una noche muy fría, el público aplaudió rabiosamente una obra que, dirigida por el director de origen turco Mehmete Balkan, es una pieza de gran rigor formal y sofisticación en la que el mundo de los amantes nobles y los artesanos -basado en la realidad histórica inglesa de la época- coexiste con la fantasía, tan arraigada en el folklore celta.
Medio centenar de bailarines de la Compañía de Danza de Portugal (siete de ellos españoles) revoloteó con elegancia y sofisticación por el escenario emeritense a pesar del frío, mientras que un cuerpo de interpretación compuesto por seis actores interpretó en portugués una pequeña obra y se ganó la complicidad del público con sus 'gags' cómicos. No existió dificultad de comprensión, gracias a la expresión corporal y a que la parte de actuación es muy pequeña dentro del conjunto de la obra.
También destacó el trabajo de la Orquesta Filarmonia das Beiras, con música compuesta por Mendelssohn en 1826 y que ha sido adaptada por Steve Reich y Philip Glass.
En cuanto a la trama, enlaza diversos argumentos con personajes de los mundos real y fantástico. Al bosque mágico de Atenas, en el que reinan Titania y Oberón (enfrentados en agria disputa), y donde unos artesanos ensayan una obra para celebrar la boda de Teseo e Hipólita, llega un par de amantes en fuga, Lisandro y Hermia.
Demetrio, el desairado prometido de Hermia, acude con Helena, a su vez enamorada de él. También entra en acción Puck (un espléndido Roman Vassiliev muy aplaudido por el público), un malicioso duende acólito de Oberón, provisto de un malicioso filtro de amor que podría zanjar el conflicto entre los amantes pero que desata confusiones y amores equívocos.
EXITO PESE AL FRIO
Tras el estreno, la directora de la Compañía Nacional de Danza de Portugal, Ana Pereira, sorprendida por el frío de la noche de ayer en Mérida, señaló la dificultad que los bailarines han tenido en la adaptación de la obra al Teatro Romano porque según indicó el escenario sobre el que habitualmente trabajan en Lisboa es más cuadrado y grande, frente al más largo y menos hondo del emeritense.
No obstante, se mostró satisfecha por el resultado de la fusión de música, teatro y danza en la obra.
Por su parte, el bailarín Roman Vassiliev, que encarnaba el personaje de Puck, destacó la mayor dificultad en la interpretación de la segunda parte de la obra debido al frío de la noche emeritense, aunque se mostró también satisfecho por su interpretación de un duende, "algo diferente de lo que he hecho hasta ahora", dijo.
A su vez, el secretario de Estado de Cultura portugués, Amarao Lopes, subrayó la calidad del Festival de Teatro de Mérida, mientras que el director de actores, Joäo Mota, destacó la complicidad entre bailarines, actores y público en el escenario emeritense, así como la fusión de danza acompañada de teatro que supone la obra.
Finalmente, el vicepresidente de la Junta, Ignacio Sánchez Amor, que acudió al estreno, destacó este espectáculo en coproducción con Portugal que desde su punto de vista "viene a confirmar que el Festival este año viene muy fuerte y que tendrá una programación acorde con su 50 aniversario".