Kenny Scharf llega al Museo Thyssen: "Alguna vez fui a la cárcel por pintar en la calle, prefiero hacerlo en un museo"

Kenny Scharf junto a una de sus obras en el Museo Thyssen.
Kenny Scharf junto a una de sus obras en el Museo Thyssen. - EUROPA PRESS
Europa Press Cultura
Publicado: lunes, 28 septiembre 2026 15:28

   MADRID, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El artista Kenny Scharf (Los Ángeles, 1958), miembro del movimiento artístico del East Village de Nueva York en la década de 1980 y pionero del arte urbano contemporáneo, cuya obra se podrá ver desde este martes hasta el próximo 17 de enero de 2027 en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, ha recordado que empezó pintando en la calle y que incluso alguna vez fue detenido por ello, pero ha precisado que exponer en un museo no significa que le hayan "domesticado".

   "He ido a la cárcel alguna vez por pintar en la calle, espero no repetir, prefiero pintar en un museo. Una vez que accedes a un museo no es que te hayan domesticado, puedes volver a la calle, pero sin correr ese riesgo. Me siento como un niño, siempre me ha gustado romper barreras y la barrera del museo la acabo de romper", ha explicado Scharf, este lunes, durante una rueda de prensa en el Museo Thyssen, para presentar su exposición.

   El artista se ha mostrado "realmente emocionado" y ha asegurado que estar en "este increíble templo del arte" representa la "culminación" de su "carrera".

   Scharf ha recordado que estuvo por primera vez en España en 1983, con una exposición en el Palacio de Cristal, donde le "impactó mucho" la "cola larguísima" de "gente normal --no del mundillo del arte--" esperando para ver su obra. También pintó un mural en Málaga poco antes de la pandemia de la Covid-19.

   Sobre su obra, el artista ha asegurado que en sus cuadros intenta reflejar "todas las emociones" porque considera que cada una de ellas es importante. "Yo quiero ser feliz, pero si no experimentamos la tristeza, tampoco podemos experimentar la felicidad, una no puede existir sin la otra", ha precisado.

   Preguntado por si su obra puede hacer que niños y jóvenes dejen por un momento las pantallas para contemplar el arte, Scharf ha deseado que sea así porque considera "terrible" la "adicción" que se está generando con las pantallas. "Tengo la esperanza de que mi arte les ayude a conectar con el aquí y ahora", ha comentado. Si bien, ha recordado que también puede tener su parte "inspiradora" pues, en su caso, fue la llegada de la televisión en color lo que despertó su pasión por los colores.

UNA JUNGLA DE "CRIATURAS MUY LOCAS"

   La exposición se divide en cuatro secciones: 'Paisajes alienígenas'; 'El árbol como chamán' --donde se encuentra el cuadro adquirido por Borja Thyssen y Blanca Cuesta, 'Junglematic', que muestra un árbol en torno al que aparece "una jungla de criaturas muy locas"--; 'Visiones cósmicas' --que gira en torno a paisajes ingrávidos-- y 'Un coro de voces' con mosaicos de rostros.

   "Se ha dicho con razón que es el profeta de los emojis, porque él ha inventado el repertorio de caras, de caritas, con diferentes emociones, lo ha desplegado como 17 ó 18 años antes de que se produjera el primer código de emojis", ha indicado el director artístico del Museo Thyssen y comisario de la exposición, Guillermo Solana.

   Además, ha explicado que el "hilo conductor" es la identificación de Scharf con "la naturaleza, con la defensa del medio ambiente y con la conciencia de la crisis de la emergencia climática".

EL APOYO DE BLANCA Y BORJA THYSSEN

   Esta exposición se enmarca en el programa dedicado a la Colección de Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza, que han estado presentes en la rueda de prensa para mostrar su apoyo al artista. "Para nosotros es un sueño que estés con nosotros", ha asegurado Borja Thyssen, mientras Blanca Cuesta ha destacado que aunque su pintura se ha vinculado al arte urbano, su mundo va mucho más allá. "Tienes más de 60 años pero tus cuadros parece que los está pintando una persona de 20", ha ensalzado.

   Además, Cuesta se ha mostrado convencida de que esta exposición mantendrá a los niños "separados al menos por un día lejos de las pantallas" porque uno de sus "mayores objetivos es acercar el arte a los más pequeños". "Este tipo de arte gusta mucho, es muy fácil, lo hemos visto con nuestros hijos", ha añadido.

   Tal y como ha detallado el comisario de la exposición, en la obra de Scharf aparecen constantes referencias a la cultura popular y al surrealismo combinadas con figuras antropomórficas fantásticas, introduciendo la estética "cartoonish", inspirada en "los Picapiedra o los Supersónicos".

   "Kenny continúa la tradición del pop pero en un nuevo nivel, en una nueva dimensión, porque los dibujos animados de las series de televisión son muy distintos como medio visual, son un medio más fluido, mucho más dinámico que el del cómic impreso, más absurdo en un sentido más loco", ha resumido.

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