Bajo el título ‘¿Verdadero o falso? La ficción de la autenticidad en las falsificaciones del siglo XIX’, el museo saca de sus almacenes piezas singulares poco conocidas. - MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL
MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Museo Arqueológico Nacional (MAN), museo de titularidad estatal dependiente del Ministerio de Cultura, ha inaugurado este lunes su nueva Vitrina Cero, '¿Verdadero o falso? La ficción de la autenticidad en las falsificaciones del siglo XIX'.
La Vitrina Cero '¿Verdadero o falso? La ficción de la autenticidad en las falsificaciones del siglo XIX', que podrá visitarse en el MAN desde el 20 de abril hasta el 12 de julio, invita a explorar la delgada línea entre lo verdadero y lo falso, y a comprender cómo la pasión por acumular objetos antiguos llevó a la construcción de un patrimonio cultural ficticio.
En esta ocasión, se presenta una selección de piezas que permite descubrir cómo el coleccionismo decimonónico condujo a la construcción de un pasado simulado, tomado por auténtico durante un tiempo.
La creación del Museo Arqueológico Nacional en 1867 coincidió con una época de eclosión, en el mundo occidental, del coleccionismo de todo tipo de objetos, datados desde la Antigüedad al siglo XVIII, y que testimoniaban la admiración sentida hacia el pasado, impulsada por el Romanticismo.
Este afán coleccionista propició una época dorada para las falsificaciones que, al ser adquiridas por coleccionistas y museos, o publicadas por historiadores del arte y arqueólogos, se revistieron del valor de lo auténtico.
Estudios y revisiones posteriores han demostrado su origen ficticio e incluso fraudulento. Datadas en el siglo XIX, se han convertido en la actualidad en antigüedades por derecho propio y son documentos de gran valor histórico.
Así, por ejemplo, se exponen piezas vinculadas con el coleccionismo de antigüedades clásicas que podrían haber sido creadas como souvenirs, pero que posteriormente se revistieron del valor de lo auténtico al pasar a otras manos o ingresar en los museos. Por ejemplo, una placa de bronce con un jabalí en relieve, que vendría a ser un supuesto 'aes signatum', es decir, un tipo de lingote utilizado como dinero en la antigua Roma republicana; o de varias monedas de plata que imitan los modelos romanos y que fueron realizadas por el alemán Carl Wilhelm Becker, cuyas falsificaciones circularon a nivel internacional en la época.
En esta muestra se analiza también el caso de Vicente Juan y Amat, conocido como el "relojero de Yecla", y sus falsificaciones de las esculturas ibéricas procedentes del santuario ibérico del Cerro de los Santos. Y es que, a pesar de que sus producciones ya fueron detectadas desde 1875, durante años dificultaron la identificación de la cultura ibérica.
Junto a ello se exponen "falsos históricos", reconstrucciones de objetos inventados a partir de un fragmento original, como un supuesto cuenco campaniforme de la colección Rotondo; así como piezas cuya autenticidad sigue siendo discutida, como es el caso de un pinjante de oro esmaltado con un guerrero y un pez como decoración figurada.