Álvaro Colomer: "Lo único que provoca el suicidio es no hablar de ello"

Actualizado 16/09/2009 17:57:00 CET

MADRID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -

"Lo único que provoca el suicidio es no hablar de ello". Así el escritor catalán Álvaro Colomer resumió su preocupación con un tema "tabú", que cobra vida en su nueva novela, 'Los bosques de Upsala' (Alfaguara), una "historia de amor sombría", de "corte claustrofóbico", en la que el suicidio aparece como "un personaje".

El día de su quinto aniversario de bodas, el introvertido y reflexivo entomólogo Julio Garrido llega a su apartamento y no encuentra a su esposa Elena por ninguna parte. Para buscarla más allá del balcón tendrá que reunir todas sus fuerzas, ya que su mujer siente la necesidad de morir y él no concibe la vida sin ella.

Con esta escena Colomer (Barcelona, 1973) arranca la historia de Julio: una infancia marcada por el suicidio de su vecina, una adolescencia que le llevó a distanciarse primero de sus padres y después de casi todo el mundo, hasta el día en el que conoció a esa Elena que habría de convertirse en su único anclaje a la realidad. Pero también retrata la reaparición del despiadado, repentino instinto autodestructivo en la vida adulta de este personaje, que es "hiperbólico" en algunos momentos de la historia.

DATOS REALES

Colomer, que también es periodista, se interesó por la llamada "muerte ignorada" después de hacer diversos reportajes sobre el tema. Muchos de los datos investigados aparecen en la obra a través de los diálogos entre los personajes, obtenidos, entre otras fuentes, de conversaciones entre el autor y la principal suicidóloga de España, Carmen Tejedor.

Entre esas informaciones, figuran los hechos de que el suicidio es la primera causa de muerte no natural en España (por encima de los accidentes de tráfico); que 3.500 personas al año se suicidan en el país y que cerca de 100.000 piensan o intentan hacerlo. "Cuando vi que la prensa no hace caso a esos datos, pensé en la literatura como otro canal", justificó el autor, que cuenta su historia de una manera "positiva".

En la novela el escritor traza una paralela entre la epidemia de suicidios y una posible epidemia de mosquitos tigre, insecto que fue objeto de estudio durante toda la vida del protagonista, Julio. Colomer eligió la profesión del personaje por influencia de un reportaje que realizó sobre entomólogos españoles que, tal cual hace Julio, buscaban la primera colonia del mosquito tigre en España.

El autor advierte que el cruce entre los dos temas (suicidio y la investigación sobre el insecto) se da porque "es tan difícil encontrar el motivo que tiene un suicida para matarse como encontrar un mosquito en el territorio nacional. Es como buscar una aguja en un pajar".

"IGUAL QUE EL CÁNCER HACE 20 AÑOS"

El autor compara la dificultad de hablar sobre el suicidio con el tabú que envolvía "el cáncer hace 20 años". "Hay que entender que el suicida es un enfermo y que no tiene culpa de serlo", sentenció. Colomer señaló a la prensa y al Gobierno como principales responsables del tabú. "No es nada anormal, no es un bicho raro", advirtió.

El escritor explicó que los medios de comunicación evitan el asunto "por una falsa idea de que puede producir imitación por parte de las personas" y advierte que si el Gobierno hiciera campañas de concienciación sobre el suicidio, el problema podría reducirse. "Me parece muy bien que hagan campañas para evitar accidentes de tráfico, pero es que el suicidio mata más", matizó.

'Los bosques de Upsala' (cuyo título es una referencia a un bosque de suicidas de la Europa vikinga al que acudían los ancianos que habían dejado de ser útiles a la comunidad) forma parte de la 'Trilogía de la muerte urbana' que Colomer inició hace nueve años con 'La calle de los suicidios' (2000) y 'Mimodrama de una ciudad muerta' (2004).

Actualmente, el escritor prepara una novela sobre la guerra, "que no tratará sólo de muerte". "A veces hay que salir de los temas duros para que no se te metan en el alma", concluyó este autor que aboga por la 'literatura del compromiso'.