MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
El libro presentado hoy por los escritores Fernando Rayón y José Luis Sanpedro, 'Las joyas de las reinas de España' (Editorial Planeta) ha significado para ellos, según dijeron, "un arduo trabajo de investigación que, en muchos casos se ha convertido en una labor detectivesca, por la dificultad de seguirles la pista". El resultado ha sido "un fascinante recorrido por la historia de España a través de sus joyas más legendarias".
Según destacó la escritora Ángeles Caso, que presentó el libro, "sorprende el rigor y la seriedad con la que está escrito", así como "la dificultad en el trabajo", ya que la historia y sus avatares han hecho que muchas de estas famosas joyas hayan desaparecido, o hayan cambiado de dueño y hasta de aspecto. Así, señaló que los autores "investigan, recogen datos, siguen la pista y descubren piezas cuyo destino ha sido desconocido hasta ahora".
Caso destacó como ejemplo entre todas estas tiaras, diademas, pulseras y broches, la perla que ha pasado a la historia como 'La Peregrina', y cuyos orígenes quedan difuminados por la leyenda.
Muchas reinas han sido retratadas durante siglos luciendo esta pieza y pocos saben que desapareció. Así la que hoy conserva la Casa Real no es la auténtica, que se encuentra en manos de la actriz Liz Taylor.
La escritora mostró su sorpresa al "descubrir" tras la lectura del libro que "estas joyas no son estáticas, sino que cambian, se transforman, son montadas por los joyeros de diferente manera y lucidas en cada ocasión de forma distinta". Caso insistió en que se trata de un libro "histórico y documentado rigurosamente", enriquecido, además, por "fotografías bellísimas", que muchas veces son un "documento en sí mismas", ya que de algunas de estas joyas "no había hasta ahora testimonio gráfico".
'FELIZ COINCIDENCIA' CON LA BODA REAL
Caso sí destacó que, a pesar de ser un trabajo "muy elaborado y trabajado, donde no cabe la improvisación", es una "feliz coincidencia" y "una suerte" que su aparición se haya producido cuando se conoce el compromiso matrimonial del Príncipe Felipe y Letizia Ortiz y el interés por estas joyas familiares ha aumentado ante la posibilidad de que la novia luzca algunas de ellas el día del enlace y a partir de que se convierta en Princesa de Asturias.
Por su parte, José Luis Sampedro resaltó que estas piezas de joyería "no sólo tienen un valor económico, sino artístico, histórico y simbólico". Recordó además que la recopilación de datos sobre estas joyas comenzó hace casi dos décadas y hasta estos momentos el material recogido ha sido mucho, "tanto que mucho ha debido quedar fuera de este libro, donde sólo se ha incluido lo más escogido".
El otro autor, Fernando Rayón, destacó además que su intención a la hora de elaborar el libro no ha sido "recopilar o recuperar todo lo que ya se conocía de estas piezas", sino "aportar cosas nuevas", es decir, datos desconocidos para la mayoría de la gente como el hecho de que existan en el mundo dos cetros reales idénticos al que se encuentra en el Salón del Trono del Palacio Real y del que se creía que era un diseño madrileño.
Ambos autores descubrieron que existe un segundo cetro semejante en el Kremlin de Moscú y otro más en el Museo de Drede. Los tres fueron realizados en la República Checa. En el libro se incluye también una fotografía única de un conjunto de 'Aguamarinas', para lo que fue necesario que dos fotógrafos se desplazaran a Ginebra, donde se encuentra custodiado en una caja fuerte.
Aunque se trata de joyas "particulares", Rayón señaló que su historia es también "nuestra historia, de algún modo la de todos".
Algunas de estas joyas fueron vendidas en subastas por sus dueñas, en momentos que resultó necesario por problemas económicos.
Hoy se sabe que el Rey Don Juan Carlos "recompró" algunas de ellas para recuperarlas y traerlas a España y algunas de ellas serán la herencia de su hijo, el Príncipe Felipe, y por tanto, serán lucidas por su futura esposa, Letizia Ortiz, que podría recibirlas como regalo de boda.
LAS 'JOYAS DE PASAR' DE LA REINA VISTORIA EUGENIA
Se trata de las denominadas "joyas de pasar", una tradición que quedó instaurada por la Reina Victoria Eugenia y que ha hecho que desde entonces hayan pasado a cada Reina: primero a María de la Mercedes, como esposa del futuro Rey, Don Juan y después a Doña Sofía, que las recibió de Doña Mercedes "al saber que Don Juan abdicaría en su hijo Juan Carlos como sucesor al Trono".
Según explicó Rayón, cuando se leyó el testamento de la Reina Victoria Eugenia ésta había dejado un codicilo anexo al documento en el que dejaba estipulado que nueve de estas joyas pasaran a su hijo Don Juan y después al hijo de éste, Don Juan Carlos, que las entregará a su vez a su hijo, Don Felipe. Su intención era que sus joyas más queridas "no se perdieran o se dispersarán, en subastas o ventas". Esas joyas, ahora, serán las que luzca la esposa de Don Felipe, la nueva Princesa de Asturias, Letizia Ortiz.