Ana Locking dibuja una mujer fuerte e independiente

EP
Europa Press Cultura
Actualizado: domingo, 22 febrero 2009 21:21

MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

Ana Locking fue la segunda en participar el domingo por la tarde en la IL edición de la Madrid Fashion Week. El lema principal con el que la diseñadora toledana mostró su colección para el Otoño- Invierno 2009-2010 fue 'No esperes milagros', como si la mujer fuera la protagonista de su propio destino. Y ciertamente la colección pretende mostrar a una mujer dura, fría ante los retos que le depara la vida.

El desfile estuvo plagado de colores sobrios, en los que predominaban los grises, los negros y las líneas sencillas que dan forma a una mujer ceñida en propia ropa. La diseñadora apuesta por vestidos negros ajustados, con mangas ablusonadas de gasa que recuerdan a los ropajes del siglo XVIII. Los altos zapatos contribuyen a magnificar esta sensación de ropa bruñida al cuerpo. Locking basa su línea en los colores oscuros, pero se permite alguna licencia en blusas color oro viejo, cereza y chocolate, o en los abrigos de trenzado blanco y negro, siempre complementados con faldas que llegan hasta la rodilla.

Un punto muy importante de esta colección de la diseñadora es que sus modelos están realizados a modo de superposición de capas, pero siempre ofreciendo una sensación de ligereza. Sus creaciones ofrecen la sensación de una armadura etérea, pero modelando la figura con una línea de volantes desestructurados que se cruzan en idas y venidas a lo largo del cuerpo. Los complementos también siguen una línea sobria, y remarcan la figura de la mujer amplios cinturones negros. Los zapatos ofrecen un toque más atrevido por su altura y atados al tobillo.

Para la noche, Ana Locking elige una nota discordante respecto a los diseños creados para el día: las chaquetas continúan siendo de color sombrío, pero las faldas están teñidas de color rojo sangre. Poseen volantes cuyo movimiento oscilante ofrece una sensación de alegría en movimiento. También es destacable su apuesta por los colores blancos puros, eso sí, siempre con el negro como color complementario imprescindible. Vestidos entallados negros, fruncidos, volantes y mangas farol, recuerdan el estilo de los años cincuenta, que se acompaña con toreras de corte mínimo y con una forma en los hombros muy masculina. Otro punto importante son los elegantísimos vestidos túnica en color blanco.

En cuanto al hombre, la diseñadora propone una colección de tono formal, realzando las formas masculinas. También destacan, al igual que los de la mujer, los pantalones ceñidos grises, los amplios abrigos del mismo color y las prendas dispuestas capa sobre capa, con alguna licencia en los pantalones, color cereza y rojo sangre.

Contenido patrocinado