MADRID, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
Fiel a su estilo, Francis Montesinos Alama volvió a impresionar a la multitud. Como no podía ser de otra manera, el desfile del modista español más conocido fuera de nuestras fronteras llenó las gradas con seguidores y amigos. El valenciano fue el segundo en presentar, en la jornada inaugural de la pasarela madrileña, su próxima colección Otoño-Invierno 2006/07.
Montesinos parece dejarse llevar nuevamente por el Mediterráneo y la mitología; si en su colección anterior sacó del reino de Neptuno caballitos de mar, estrellas y caracolas, en esta ocasión se aferra a motivos marineros que le recuerdan su ciudad natal. El desfile sorprendía de principio a fin; comenzaba con música en directo, una canción de cuna que recordaba el sonido de las olas.
Los múltiples estampados de sus prendas nos enseñan el mito griego de Tritón, dios del mar, hijo de Poseidón, que el diseñador quiere representar como crisol de culturas. El agua, las ánforas, la rosa de los vientos son sólo algunas de las imágenes que quiere enseñar el diseñador preocupado por mostrar prendas que rompen con la monotonía invernal. Fulares y bufandas de lana, chales de flecos y volantes y echarpes de piel se mezclaban con tejidos de organza, lana y seda para pantalones, faldas y blusas.
Una vez más utiliza el azul en todas sus tonalidades acompañado por tonos naturales tierra que para el modisto expresa la unión del mar mediterráneo con las costas de su tierra. La colección se vuelve a llenar de metáforas que explican el significado del mar, de Oriente y Occidente o del hombre dentro del universo de Montesinos. El azul del mar y el blanco de la sal del levante recubren cada prenda llegando a ser protagonistas. Además, el rosa, el negro, el morado, el rojo, el naranja y los marrones, buscan un hueco sobre la pasarela.
Las telas dibujan el cuerpo de los modelos y se dejan llevar por su delicado movimiento sobre la pasarela. El diseñador valenciano plantea una colección amable, cómoda y fácil de llevar; para ellos pantalones de cuero y seda, además de las faldas que tanto gustan al diseñador valenciano, y para la mujer todo vale: vaqueros, faldas de línea evasé y vestidos con mucho movimiento llenan la colección. Para sus prendas de fiesta recurre a las noches marineras en los puertos de Buenos Aires, el negro y el rojo inundan estampados sin un dibujo definido. La mujer se viste femenina con vestidos de gasa formando drapeados de manera que se ensalza la figura, y el hombre exhibe su cuerpo al vestir blusas y camisetas transparentes y ajustados pantalones de cuero.
De lo mejor de su colección se destaca la fusión de Oriente y Occidente. El mar le lleva a Japón de donde rescata su tradicional Kimono para reinventarlo rematándole con volantes y complementándolo con mantones de Manila. El desfile se cerró con dos trajes muy especiales, uno en blanco inmaculado y falda hasta los tobillos para los novios, y otro en gasas y volantes rematado con manchas azules para las novias.
Tras los desfiles de Lemoniez y Montesinos les tocará el turno a Schlesser (16:00 horas), Ágatha Ruiz de la Prada (18:00) y Berhanyer (20:00) que cerrará el programa de desfiles de hoy lunes 13 de febrero.