MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte organiza en cinco museos estatales madrileños la exposición 'Mateo Maté. El eterno retorno', que se enmarca dentro del programa Nuevas Miradas puesto en marcha en 2011 para potenciar el papel de los artistas en la reinterpretación de los fondos y espacios de los museos, con el fin de fomentar el diálogo con el arte actual.
'El eterno retorno' es un proyecto que muestra el universo personal de Mateo Maté conviviendo con las colecciones de algunos de los espacios culturales de su ciudad natal que han influido decisivamente en la construcción de su trayectoria creativa.
El Museo Lázaro Galdiano, el Museo de la Biblioteca Nacional de España, el Museo Nacional de Artes Decorativas, el Museo Nacional del Romanticismo y el Museo Cerralbo son los lugares en los que el artista traza un recorrido por su imaginario, pues tal y como señala "fue en estos diversos, y entonces escondidos espacios, donde se despertó mi vocación de artista".
CINCO MUSEOS ESTATALES
La instalación en el Museo Lázaro Galdiano (hasta el 21 de enero) se interpreta a través de la iconografía heráldica y militar. En ella se desafían las formas que debe tener una obra de arte y se ironiza con las pequeñas batallas cotidianas.
En el caso del Museo de la Biblioteca Nacional, la obra participa de la serie la arqueología del saber y ahonda en los recuerdos fragmentarios que resultan de la información y de los conocimientos que adquirimos en nuestro día a día.
El público encontrará en el Museo Nacional de Artes Decorativas orografías íntimas a través de un objeto utilitario. La cama es tratada como un espacio geográfico y se convierte en un plano cartográfico de un inmenso territorio habitado por uno mismo.
En el Museo del Romanticismo la obra de Maté se integra de manera natural al recorrido del museo mediante la incorporación de un cuadro caído. Esta mímesis se lleva al extremo con un "paisaje uniformado", una reinterpretación de una pintura de Carlos de Haes que emplea los códigos cromáticos del camuflaje.
Por último, la alfombra que recibe a los visitantes del Museo Cerralbo indica al visitante su ubicación concreta en ese instante, mediante unas coordenadas que pasarán a formar parte de su geografía personal.