Neal Sako y Kameron Taylor (Valencia Basket) celebran un triunfo de Euroliga en el Roig Arena - Europa Press/Contacto/German Vidal Ponce
BARCELONA, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Valencia Basket ejerce de anfitrión de la Copa del Rey 2026 de baloncesto y tendrá que soportar el peso de una 'maldición' que acumula ya 24 años seguidos negando el título al equipo de casa, una losa con la que quieren terminar ya pese a que en 2027 saben que volverán a ejercer de anfitrión.
Del jueves 19 de febrero al domingo vuelve la Copa ACB de la ilusión y de los sueños y lo hace en Valencia por tercera vez. El cuadro local, dirigido por Pedro Martínez, está cuajando un gran curso para asentarse en lo alto de la Liga Endesa y ser claro aspirante a este título, que solo han ganado una vez en el lejano 1998.
Como no podía ser de otra forma, el feudo 'taronja' abre la competición el jueves a las 18:00 horas con el duelo entre los anfitriones y la 'Penya', que estrena el nombre de Asisa Joventut y llega liderado por Ricky Rubio.
Un partido aparentemente decantado hacia los anfitriones, que han recuperado a tiempo a Jean Montero, punta de lanza ofensiva de un equipo que está sorprendiendo en la Euroliga y en la Liga Endesa y que sueña con teñir de 'taronja' su pabellón el domingo al término de la final.
Con todo, el equipo 'taronja' tendrá que luchar también contra la historia, ya que en solo dos veces de este formato de fase final desde 1984 salió campeón el equipo de casa: el Basket Zaragoza ese mismo año y el Baskonia en 2002. Así, la maldición del anfitrión acumula ya una racha de 24 años truncando el sueño local y el Valencia Basket y el Roig Arena quieren acabar con esta maldición.