MADRID 21 Feb. (EUROPA PRESS) -
La vitoriana Tania Calvo fue la gran protagonista española en los Campeonatos del Mundo de ciclismo pista, que celebran hasta el domingo en Minsk (Bielorrusia), al finalizar séptima en los 500 metros con plusmarca nacional incluida (34:389), en una segunda jornada en la que el irlandés Martyn Irvine se colgó uno oro y una plata.
La ciclista alavesa se quedó a 27 milésimas de la sexta plaza y a 30 de la quinta, demostrando su progresión en esta disciplina. "Ha sido un gran tiempo y sobre todo lo importante es que ha estado muy cerca de las primeras. Podía haber sido quinta. Eso es lo más importante para mí, ver que va progresando", comentó el técnico español, José Antonio Escuredo.
La victoria fue para Wai Sze Lee, de Hong Kong, por delante de la corredora alemana Miriam Welte --las dos únicas que bajaron de 34 segundos, con 33:973 y 33:996, respectivamente--, y con la británica Rebecca James completando el podio.
En cuanto al equipo de velocidad, formado por José Moreno, Hodei Mazkiarán y Juan Peralta, confirmó su buena progresión, pero aún se encuentran a mucha distancia de las mejores selecciones del mundo, clasificándose en undécima posición.
Moreno arrancó en un más que aceptable 18:140 -duodécimo tiempo-, teniendo en cuenta que aún es un corredor muy joven. Mazkiarán, con 13:373 en su vuelta, y Peralta, con 13:746, en la suya llevaron a España a un 45:259, a 62 milésimas de la décima plaza.
Por su parte, Irvine fue el gran protagonista de la jornada con sus dos preseas. Poco después de haber logrado la plata en persecución individual, el irlandés firmó el primer puesto del podio en la carrera de scratch, disputada a 60 vueltas, por delante del austríaco Andreas Mueller y el australiano Luke Davison.