YOKOHAMA (JAPÓN), 13 (EP/AP)
El entrenador del AC Milan se mostró satisfecho tras la victoria de su equipo ante el Urawa Red Diamonds japonés por 0-1 en las semifinales del Mundial de clubes, que se está celebrando en tierras niponas, y evitó hablar de revancha respecto a Boca Juniors, su rival en la final del torneo el próximo domingo.
"No es una revancha. Esta es otra historia. Les tenemos respeto a Boca, como ellos al Milan", dijo el entrenador 'rossonero', que después de cuatro años volverá a verse las caras con el conjunto argentino en una final de un campeonato mundial. En 2003 fue en la Copa Intercontinental, y ahora en el Mundial de clubes.
Además, para poder redimirse de aquella ocasión, en la que los transalpinos perdieron en la tanda de penaltis, Ancelotti avisó del peligro que tienen algunos de sus jugadores, como es el caso del 'loco' Palermo.
"El más peligroso sin dudas es Palermo", afirmó el preparador a la salida del estadio Yokohama. "Es el capitán y máximo goleador de Boca en actividad y es puede hacer mucho daño en el juego aéreo". Además, tiene mucha experiencia", señaló.
MALDINI: "HACE CUATRO AÑOS QUE ESPERÁBAMOS ESTE PARTIDO"
Por su parte, el lateral internacional Paolo Maldini manifestó que para él es un partido muy importante y que lo lleva esperando cuatro años. "Es muy bello poder jugar la final. Yo he perdido las tres últimas ante Sao Paulo (1993), Vélez Sarsfield (1994) y Boca (2003). Hace cuatro años que lo esperábamos".
"Este es mi último año de carrera, espero que pueda lograrlo", dijo el defensa, que se retirará a mediados de 2008. Tal vez porque también en 2003 los pronósticos lo favorecían, en Milan no se confían del rendimiento irregular que muestra Boca en la actualidad.
Por otro lado, el brasileño Kaká reconoció que en un partido de esta índole "no hay favorito". "En una final nunca hay favoritos. Será un partido muy difícil".