Archivo - Diego Pablo Simeone, entrenador del Atlético de Madrid. - Dennis Agyeman / AFP7 / Europa Press - Archivo
MADRID, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Atlético de Madrid se presenta a LaLiga EA Sports 2026-2027 en calma tensa, sin ser ese agitador del mercado de fichajes que sí fue el año anterior y sin haber resuelto sus planes de ataque, sabiendo que el futuro del argentino Julián Álvarez es tema candente y que el hueco dejado por Antoine Griezmann con su partida hacia la Major League Soccer (MLS) es tan enorme que nadie puede ocuparlo de sopetón.
El francés, máximo goleador histórico del Atlético, eligió Orlando para vivir su probable última experiencia como jugador profesional. Su dorsal '7' lo hereda el surcoreano Kang-in Lee, fichado este verano del Paris Saint-Germain y cuyo estilo se aleja más de la portería rival, si bien 'Grizi' jugó mucho como mediapunta o centrocampista en los meses previos a irse a los Estados Unidos y a cerrar su segunda etapa en la entidad colchonera.
Saber cómo atacar y con quién hacerlo será ahora el gran quebradero de cabeza para el argentino Diego Pablo Simeone, entrenador con más partidos en la historia colchonera y gurú de los postulados actuales en un club con masa social de récord. Recientemente ha batido el de abonados, con 61.500, y el de socios, más de 160.000, mostrando que el 'cholismo' está más vivo que nunca en una época de cambio profundo en los despachos.
Esta será la primera temporada que comience el Atlético con el fondo Apollo Sports Capital como su máximo accionista, habiendo aprobado esta misma semana una ampliación de capital de 101 millones de euros. Aunque sigan encabezando la entidad Enrique Cerezo, presidente, y Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado, el relevo se acerca a un Riyadh Air Metropolitano que albergará la final de la Champions League en 2027.
Jugarla, y además en casa, podría obsesionar a un equipo que lo rozó el curso pasado. Lo evitó una derrota por la mínima en su visita al Arsenal, polémica arbitral incluida, en una vuelta de semifinales que significó el segundo bofetón casi consecutivo. Escasas semanas antes, ya sin opciones de nada en la Liga, el Atlético había perdido en los penaltis la final de la Copa del Rey Mapfre contra la Real Sociedad.
Se consumó otro 'nadaplete', lo que antaño no importaba en la ribera del Manzanares y ahora sí escuece en San Blas-Canillejas. El Atlético no lucha por todos los títulos a la vez desde hace una década, síntoma de que algo falla con el predicamento del 'Cholo' Simeone. Cuando no se atasca en Navidad en Liga, algún equipo 'pequeño' se le sube a las barbas en Copa o pega un 'petardazo' inesperado en Champions League.
Para intentar corregir eso llegaron en 2024 la 'Araña' Álvarez y Alexander Sorloth, puliendo la línea ofensiva junto al estelar Griezmann y el multiusos Ángel Correa, pero la zaga estaba a medio reconstruir. Ahora, en cambio, la parcela defensiva se intuye bajo control y falta aclarar los arietes porque 'El Principito' ya no sacará más castañas del fuego y a Correa ni se le encontró recambio en 2025.
Está por ver todavía que pasa con el delantero argentino, que tras un gran primer año de rojiblanco, flojeó en el segundo, todo ello avivado por los rumores sobre su futuro, que alcanzaron su epicentro en el Mundial cuando ofreció su deseo de ser traspasado con destino al FC Barcelona. 'La Araña' ha regresado a la disciplina colchonera mientras se soluciona su culebrón.
La portería sigue cubierta con Jan Oblak y el subcampeón del mundo Juan Musso, suplente de 'Dibu' Martínez. Se avecina competencia por la titularidad, pues el argentino salvó varias papeletas en la última primavera contra Tottenham Hotspur y FC Barcelona cuando el esloveno sufrió una distensión muscular en el costado, acallando ciertas críticas.
DEFENSA SÓLIDA Y CENTRO DEL CAMPO EN TRANSICIÓN GENERACIONAL
La defensa está perfilada con Marcos Llorente, Marc Pubill, Robin Le Normand, Dávid Hancko y el recién fichado Alejandro Grimaldo, relegando a Josema Giménez a un rol secundario y a Matteo Ruggeri a negociar su salida, ya confirmada hacia Roma en el caso de Nahuel Molina.
Para el centro del campo, el Atlético ha apostado por el danés Morten Hjulmand y desear que el físico acompañe a Pablo Barrios y Johnny Cardoso. Ambos se lesionaron en el desenlace del pasado curso, y dejaron sin intermediarios al nudo generacional que teje el capitán Koke Resurrección, que seguirá una campaña más, con los bisoños Obed Vargas y Rodrigo Mendoza.
La evolución de este último, canterano del Elche, desahogaría al 'Cholo' ajustando interiores o extremos mediante su hijo Giuliano, Ademola Lookman, que irrumpió con fuerza y goles como refuerzo invernal, y Álex Baena, habiéndose ido del club Thiago Almada.
Mientras que Lookman convenció a Simeone desde su aterrizaje el pasado invierno, el internacional español decepcionó por no ser tan decisivo como en su anterior etapa en el Villarreal CF. Su conquista este verano de la Copa Mundial con España, siendo titular casi indiscutible para Luis de la Fuente, quizá sea punto de inflexión para un centrocampista ofensivo con ímpetu de reivindicarse y de mejorar su discreta producción goleadora y su mejor faceta, la de asistente.
Apuntaba a estrella del verano de 2025, pero pronto se lesionó y no cuajó luego como titular. Dos goles y tres asistencias fue el bagaje de Baena en 27 partidos de Liga; no marcó ni asistió en cinco partidos de Copa y tampoco en otro de Supercopa de España, e igualmente ni marcó ni dio pases de gol en 13 citas de Champions. Unido eso a los altibajos de Álvarez y Sorloth, faltó pólvora rojiblanca en los días señalados.
Ese gatillazo dejó una mala imagen que se comprobó en la 38ª jornada liguera, encajando un 5-1 ante el Villarreal cuando se disputaban el tercer puesto definitivo de la tabla. Dicha goleada amargó el epílogo de Griezmann y evidenció que el Atlético necesita fondo de armario si quiere afrontar con garantías todas las competiciones, incluyendo una Supercopa de España que no se le da bien ni con el nuevo formato.
Tercerpuestismo o barbarie luce como axioma, pero no siempre cuadran los datos. Pese a tener el tercer mayor presupuesto de España, solo por detrás de Real Madrid y Barça, el Atlético ha sido peor que el tercero en dos de las tres últimas Ligas; y en 14 campañas enteras de cholismo no ha alcanzado 'semis' en ocho ediciones de Copa, pisando solo dos finales, y además no ha participado en siete ediciones de Supercopa.
Girona, Villarreal o Athletic han sido chinas en los zapatos de un Atlético boyante como club pero empantanado como equipo. Su aspiración de ser la tercera vía a escala nacional parece haber quedado en un segundo plano frente a los transatlánticos merengues y culés, con quienes ahora también se bate el cobre en una Champions anheladísima y aún esquiva para la sala de trofeos de la entidad colchonera.