10 August 2021, Spain, Barcelona: Workers on a crane remove a poster of Argentine footballer Lionel Messi from the facade of the Camp Nou Stadium after his departure from the club. Photo: Matthias Oesterle/ZUMA Press Wire/dpa - Matthias Oesterle/ZUMA Press Wir / DPA
BARCELONA, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -
El FC Barcelona entra en una nueva era tras la marcha este verano de Leo Messi, quien era el capitán y faro absoluto futbolístico de un equipo cuya afición ha entrado en depresión y cuyos jugadores, con Ronald Koeman al frente, tendrán la misión de intentar hacer olvidar al '10' y terminar con una sequía de dos años sin ganar LaLiga Santander.
No afronta una empresa fácil el Bara. Recuperar el cetro de LaLiga sin los 32 goles y 15 asistencias que había promediado Messi en las últimas cinco temporadas, parece ardua tarea. Esos goles, marcados o creados por el astro argentino, ahora ya en las filas del Paris Saint-Germain deberán salir de jugadores discretos hasta el momento en esa parcela.
Habrá que encontrar gol, que dar un empujón y confianza a jugadores que deben dar un paso adelante claro, y confiar en los refuerzos para ver si, en la segunda temporada de Koeman en el banquillo, con la confianza del nuevo presidente, Joan Laporta, el equipo y el club son capaces de retomar el rumbo exitoso que está quedando olvidado en Barcelona. Y más tras la salida del mejor jugador en la historia de la entidad.
¿Cómo olvidar a Messi? ¿Con qué armas? Para empezar, es clave que Antoine Griezmann deje de estar arrinconado en la banda y que, más allá de trabajar al máximo como sí hace, deje ver al jugador goleador y decisivo que era en el Atlético de Madrid. También Ousmane Dembélé puede tener una última bala en la recámara para dejar de ser el volátil jugador de cristal que maravilla un día y se rompe.
A quienes esperan los blaugranas con ansia es a Ansu Fati. El extremo, que puede ejercer bien de delantero, está afrontando la recta final de su lesión de rodilla que la he tenido nueves meses fuera de los terrenos de juego.
Sin el joven internacional, el año pasado fue más duro de lo esperado. En lo bueno, que el equipo levantó la Copa del Rey ante el Athletic Club (4-0). Lo malo, que en la 'Champions' se volvió a fallar, en octavos de final y ante el PSG (5-2 en el global). Y en LaLiga Santander, el título se lo llevó el Atlético de Madrid de Simeone y con 21 goles en 32 partidos de un Luis Suárez que fue 'regalado' por un precio simbólico a los 'colchoneros' el pasado verano.
Entre medias, Laporta cogió el club a finales del último ejercicio y afronta la primera temporada completa en su segunda etapa como presidente. De momento, optó por dar continuidad a Koeman, pese a que muchos intuían que su llegada conllevaría un cambio de inquilino en el banquillo.
En el césped, los cambios se esperan. El técnico neerlandés debe aprender de los errores del pasado, de usar varios sistemas que, siendo útiles en determinados momentos, no pueden ser la base del Bara en cuanto a usar doble pivote ante equipos cerrados atrás o en cuanto a poner tres centrales para salir mejor desde atrás cuando el rival está esperando con el autobús puesto delante de su portería.
AGÜERO, ROTO, Y EL 'LEÓN' DEPAY SERÁN REVULSIVOS
Para ello, cuenta con piezas nuevas, a la espera de que puedan ser inscritos por el 'fair play' financieroo. Una de ellos, el 'Kun' Agüero, está roto y, de momento, sin garantía de cambio. El argentino venía de un año de lesiones y, justo antes del Gamper y de su debut, se confirmó que estará diez semanas de baja por una lesión en el gemelo derecho, un golpe más a una moral 'tocada' por la despedida de su amigo Messi.
No obstante, Koeman por fin tiene a Memphis Depay, un 'león' que venía pidiendo desde su llegada y que, libre de traspaso, es la gran esperanza. Ha empezado la pretemporada marcando goles, asociándose bien sus compañeros, y llega con la vitola de goleador en Francia y con la selección de los Países Bajos.
Entre los que mejor se pueden asociar con Depay está Pedri. El joven internacional español debe estar asfixiado y agotado tras un verano interminable. Récord de partidos en una misma temporada, entre los que ha jugado con el FC Barcelona, más la Euro 2020 con España y los Juegos Olímpicos de Tokyo y, sin apenas vacaciones encarará la pretemporada.
De Pedri y de su magia, de su juego y visión, más esa explosión que pueda tener Memphis Depay, el resurgimiento de Antoine Griezmann y el paso al frente como grupo, con una defensa también reforzada con el internacional Eric Garcia y el lateral Emerson Royal, de todo ello depende que la depresión 'post Messi' no se alargue un año entero.