SEVILLA 13 Dic. (EUROPA PRESS) -
El entrenador del Betis, Javier Irureta, dejó hoy claro que sabe lo perjudicial que le está siendo la crisis y la desorganización interna que sufre el club heliopolitano ya que, dijo, el único que realmente "está perdiendo crédito" con esta situación es él, dado el curriculum personal con el que llegó a la entidad el pasado verano.
"Creo que escama ya, porque en el 2002 mi equipo ganó la Liga, en 2001 y 2002 fue segundo, 2003 y 2004 fue tercero y en 2005 fue octavo. Quiero decir que es una situación diferente. Es evidente que el que está perdiendo crédito aquí soy yo", sentenció.
Y es que Irureta reiteró, como ya ha hecho en otras ocasiones, que se ha encontrado con un plantel muy distinto al que le dijeron que tendría y aludió también a la posibilidad de fichar a un jugador que sirva de revulsivo.
"Cuando firmé aquí se me dijo que estarían Joaquín y Oliveira y, en último caso, podría ser que se fuera uno de los dos. Yo sólo solicité a un jugador, Nené, y no está, cuando uno dice que hay que buscar un revulsivo, es que antes no hubo motivos para poder haber buscado soluciones. Lo único que puedo decir es que, a pesar de todo, este equipo, con sus peculiaridades, viene de empatar en el campo del Getafe, que es el sexto equipo de la Liga española", refirió. Sin embargo, y pese a ese descrédito personal del que habla, Irureta tiene su peculiar explicación de por qué no renunció al cargo cuando comprobó que no dispondría de ese plantel que se le había prometido.
"Porque uno coge afecto por los profesionales con los que ha trabajado durante un mes, y por la responsabilidad de estos mimos profesionales", espetó.
Por lo tanto, el técnico responde sin dudar cuando se le cuestiona si no se ha arrepentido en todo este tiempo de permanecer en el Betis. "Que no --dijo a los periodistas--; estáis insistiendo todo el día y los pasos son los que son y uno está satisfecho".
Pero, a continuación, el vasco pronunció unas palabras que suenan claramente a despedida. "He tenido la posibilidad de entrenar al Betis, no sé hasta cuándo. Es es una nueva etapa, y creo que bastante enriquecedora, haber concocido a este club con esta afición tan volcada y tan sentimental", comentó.
El presidente bético, Pepe León, reconocía días atrás que el club, a través de su director deportivo, había contactado con el técnico del Rayo Vallecano, Pepe Mel, como candidato a sustituir a Irureta, al que se le planteó si ello le había sentado mal.
"Ni si ni no, sino todo lo contrario como decían en mi pueblo. A mí nadie me lo ha dicho, pero si lo dicen desde dentro del cub ya sería de una forma más clara", indicó.
LA LEY DEL FÚTBOL.
Eso no quiere decir que estime que se le ha faltado al respeto por parte de la directiva bética. "Vuelvo a decir que la ley del fútbol es la que es y no se va a modificar, ni este es un equipo diferente a los demás. Es una norma que existe, muy vieja y antigua, y muy actualizada siempre que se dan esas situaciones", advirtió.
Ante de la posibilidad de que desde el consejo de administración se le confirmara como entrenador hasta el 30 de junio, el irunés se toma este asunto con calma. "Eso siempre trata de impulsar a todos los que estamos en el mismo barco, pero no soy quien tiene que imponer esas manifestaciones o lo que fuere", apuntó.
En resumen, Irureta reconoce incluso que ha cometido errores "como el que más" al frente del banquillo albiverde. "Por eso el equipo no está más arriba, porque yo creo que el equipo tiene capacidad para estar más arriba", dijo, para añadir que sacar al Betis de su actual crisis de resultados es "el reto más complicado" de su carrera "pero no por difícil, sino porque es diferente".
Por último, Javier Irureta defendió el gran número de andaluces que juegan en el Betis, hasta el extremo de que incluso, aseguró, no preferiría disponer de más futbolistas de fuera de la Comunidad y estar mejor clasificado en la tabla.
"Yo vengo de una cultura diferente. Entiendo que hay equipos que se enorgullecen muchísimo de ésto y me parece muy bien. El Betis está en las raíces de Andalucía no sólo por sus colores, sino en lo autóctonos que son algunos de sus jugadores", concluyó.