BARCELONA 19 Abr. (EUROPA PRESS) -
El entrenador del FC Barcelona, Josep Guardiola, ha negado que la tarjeta amarilla que vio Andrés Iniesta en el partido de ida de los cuartos de final de Liga de Campeones contra el Shakhtar Donetsk fuera provocada, ya que de ser así le hubiera "cambiado al minuto".
Iniesta cumplió con el ciclo de sanción con aquella tarjeta y se perdió el partido de vuelta, en el que los blaugrana pasaron el trámite (0-1) tras el 5-1 del Camp Nou. No obstante, la UEFA ha reabierto el caso y pide un partido de sanción extra por forzar la amarilla. El club, por su parte, ya ha recurrido.
"Esperamos la sentencia de la UEFA, pero si la hubiéramos provocado le habríamos cambiado. Había el riesgo de la expulsión. No faltaba un minuto cuando vio la tarjeta", aseguró el técnico en rueda de prensa.
No obstante, reconoció que la tarjeta amarilla que vio Sergio Busquets en Liga ante el Villarreal, y que acarreaba suspensión, sí fue buscada para llegar sin riesgo al partido contra el Real Madrid. "Como sí lo hicimos en Villarreal con Busquets, no con Valdés, lo hubiéramos provocado en el minuto 80", señaló en referencia al caso de Iniesta.