ROMA 9 Ene. (EP/Reuters) -
La policía italiana tendrá la potestad para detener los partidos que se vean alterados por "racismo, intolerancia o antisemitismo", para evitar lo ocurrido el pasado 3 de enero en un duelo amistoso entre el AC Milan y un club de categoría amateur.
La decisión llegó tras un acuerdo entre el Observatorio Nacional de Manifestaciones Deportivas (ONMS) --dependiente del Ministerio del Interior-- y de la Federación Italiana de Fútbol, que no quiere que se repitan episodios racistas en recintos deportivos.
En el caso de que considerase oportuna la suspensión del partido, la policía italiana deberá comunicarle su decisión al cuarto árbitro y éste, a su vez, al colegiado principal del choque. "El director del servicio de la seguridad pública tiene esa responsabilidad", dijo el ONMS.