MADRID 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
El entrenador español Pablo Prieto, actual seleccionador nacional de Libia, regresó en la tarde de este miércoles a España junto al preparador físico del combinado africano, el también español Luis Castellano.
Ambos, que llevaban un par de días intentando salir del país, aterrizaron en el aeropuerto de Madrid-Barajas en un vuelo procedente de Trípoli, fletado por la compañía Repsol para facilitar el retorno de los empleados de la empresa petrolífera.
Prieto y Castellano han tenido que salir del país al Norte de África tras los bombardeos realizados en los últimos días por el régimen de Muanmar el Gadafi como medida de presión ante las revueltas populares, que podrían haberse cobrado la vida de cerca de un millar de personas.
A su llegada a la capital de España, el preparador gallego --que luchaba por dar renombre al fútbol sala en dicho país-- aseguró tener "sensaciones muy buenas" y estar "aliviado" por su regreso a España después de vivir "dos días muy complicados" en Libia, informó la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS).
"Cuando comenzaron los bombardeos, la Embajada de España nos recomendó que abandonáramos el país, pero al recrudecerse la situación nos pusimos nerviosos, y entonces nos dijeron que lo más seguro era que nos desplazáramos al aeropuerto, a la espera de ver si podíamos tomar un vuelo de regreso a España".
Por último, Prieto explicó no haber tenido contacto con sus jugadores de la selección libia. "No he tenido contacto alguno", comentó. "Les he enviado distintos correos electrónicos, pero hasta el momento no he recibido respuesta", señaló.
Por último, el técnico gallego no se pronunció sobre qué situación vive ahora en su puesto de seleccionador. "De momento, mi único objetivo es descansar después de todo lo que ha ocurrido. Sólo sé que el martes 22 teníamos que haber comenzado una nueva concentración de la selección y cuando llegamos a Federación Libia, las oficinas estaban cerradas. No he recibido ningún tipo de comunicación por parte de los dirigentes", concluyó.