VALENCIA 7 Mar. (EUROPA PRESS) -
El defensa del Valencia David Navarro compareció en rueda de prensa de forma voluntaria para pedir "disculpas" porque su agresión de ayer al jugador del Inter de Milán Burdisso fue "una falta de respeto al fútbol".
El central propinó un puñetazo al argentino del Inter una vez acabado el encuentro después de que éste se enzarzara con Marchena. "No he visto las imágenes y no las quiero ver porque no me gustarán", aseguró Navarro
El valencianista pidió en varias ocasiones "disculpas, especialmente al implicado" al que ha intentado localizar vía telefónica para pedirle perdón. Navarro reconoció que tras lo ocurrido anoche vive "malos momentos". "Nunca he sido un jugador agresivo, nunca me han expulsado por eso", recordó.
El jugador se lamentó de los hechos que protagonizó. "Como canterano que soy, esta acción no es un ejemplo a seguir. Los jugadores jóvenes tienen que jugar limpio", explicó.
Navarro afirmó que es un día "muy triste" para él, porque hubiera sido "más bonito hablar de la clasificación y no de esto". "Toda mi familia pasa mal momento, yo también y ojalá se borrase ese día para mí", deseó.
El valencianista desveló que después del partido estuvo hablando con su padre "gran parte de la noche". "La verdad es que nos emocionamos los dos y se escapó alguna lágrima, porque desde que me ve jugar nunca había pasado nada así", reiteró.
El central español recibió el apoyo de sus compañeros en el entrenamiento de hoy. "No es un buen momento para mí, pero me han dicho que me conocen y que saben que nunca me lo han visto hacer. Están a mi lado", afirmó.
Navarro recordó que en el encuentro "hubo mucha tensión". "Los últimos 10 minutos estaba muy nervioso", señaló el jugador que relató que salió a saludar, una vez acabado el partido, y "en ningún momento" pensó "en hacer eso". "Yo recibí varios golpes, pero no hay justificación para eso", agregó.
HA PEDIDO DISCULPAS AL ENTRENADOR Y AL PRESIDENTE.
El jugador ha pedido disculpas personalmente tanto al entrenador Quique Sánchez Flores como al presidente Juan Soler. El técnico le comentó que "los nervios pueden traicionar a cualquiera" y el central no sabe si habrá sanción interna. "No está bien lo que he hecho", asumió.
Lo que sí que espera es una fuerte sanción de la UEFA. "Es lógico y tengo que estar preparado para todo", reconoció, mostrándose apesadumbrado en todo momento. "Lo que importa es la imagen y esa no esa la adecuada. Nunca he sido agresivo y ojalá se borrará ese momento, pero sé que quedará ahí", se resignó.
Además de la agresión de Navarro, los jugadores del Inter y el propio entrenador Roberto Mancini entraron en el vestuario del Valencia. "Hubo un error y no tuvo que haber más. Me contaron que entraron en el vestuario en mi busca, pero yo no estaba", concluyó.