ROMA 26 Mar. (EP/Reuters) -
El fútbol italiano ha decidido este martes imponer un "tope salarial" a los jugadores de los equipos de la Serie B --la segunda división-- para impedir fraudes y abusos económicos, así como los problemas de liquidez en algunos clubes en peligro de desaparición.
"Se decidió por unanimidad que los contratos, a partir del 1 de julio, deben ser normalizados con un elemento fijo y otro variable. Cada bruto no podrá exceder de los 150.000 euros mensuales", indicó la Serie B mediante un comunicado redactado tras la reunión que mantuvieron con los propietarios de los clubes.
Italia desea que los clubes no tengan que verse ahogados por las deudas y sus instalaciones permanezcan sin cuidado y ruinosas. La imposición salarial es una de las recomendaciones de la UEFA relacionadas con las reglas del juego limpio financiero.