MADRID 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
El centrocampista del Real Club Celta de Vigo Natxo Insa ha asegurado este miércoles que el partido del próximo lunes ante el Real Zaragoza en Balaídos tiene que ser "el punto de inflexión" para intentar encaminarse hacia la permanencia en la Liga BBVA, en un duelo entre equipos en descenso en el que el que "mejor sepa gestionar sus emociones y tener la mente fría" se llevará los puntos.
"El lunes tiene que ser más que nunca el punto de inflexión, pero de verdad. Si el equipo sale y gana se ve todo de otra manera desde dentro y desde fuera. Por suerte jugamos en casa, contra un rival que también va a estar con nervios, porque está abajo. El que mejor sepa gestionar sus emociones y tener la mente fría va a sacar el partido hacia adelante", declaró en rueda de prensa.
El alicantino asegura que el equipo, colista con 24 puntos, tiene que empezar a creer en sí mismo. "Somos conscientes de la situación, tiene su dificultad, no nos vamos a engañar. Es el momento de que el equipo crea en él, y qué mejor que el partido del lunes contra el Zaragoza, tiene que ser un rayo de luz y de esperanza para que se dé la vuelta a la situación", indicó. "Todavía quedan partidos, cada vez menos. Hay que sumar, lo exige la competición y los números, y hay que pelear por ellos", afirmó.
Insa apuntó a la "comunicación y solidaridad" como la línea que debe seguir a nivel colectivo, la que les va "a salvar". "El secreto aquí va a ser que colectivamente defendamos todos y ataquemos todos. Esa unidad es la que nos tiene que llevar a sacar el partido hacia adelante y todos los que nos quedan, todos juntos. Da igual si estamos más adelantados o más atrás", señaló, además de afirmar que "las batallas individuales no nos van a llevar a nada".
"LO DE MALLORCA FUE UN PALO DURO".
El mediocentro destacó la crueldad de la derrota ante el Mallorca en el Iberostar Estadio (1-0), con un gol de Giovani dos Santos en el último minuto. "Fue un palo duro por cómo fue el partido y perder ese punto, que para nosotros era bueno, en el último segundo. Te deja jodido, pero te tienes que levantar, por ti, por el club, por el grupo y por la afición. No queda otra que levantar la mirada y pelear por lo que todavía es posible", contó el jugador celeste.
Insa, que cree que el equipo "funcionó" a pesar de la derrota, considera que se pueden extraer cosas positivas del encuentro. "Si ha salido bien habrá que seguir trabajando en esa dirección. Las cosas positivas que se puedan sacar del partido del Mallorca hay que seguir fomentándolas", comentó.
Los celestes solicitaron dos penas máximas no pitadas, algo en lo que Insa no quiso incidir demasiado. "Hubo cosas en las que no voy a entrar, como el tema de los penaltis, y fue una pena", señaló antes de desmarcarse también de las opiniones de algunos de sus compañeros tras el partido. "No hay que sacar las palabras de contexto. No las vi, sería después del partido. En ese momento echas fuego por la boca. No hay que malinterpretar esas palabras. La gente está comprometida, tendrán que salir los que diga el míster y dar la cara", indicó.
"No sé cuántas ocasiones nos crearían ellos, a balón parado. Nos pitaron mil faltas y recuerdo una contra tonta que creamos nosotros. Hicimos lo que habíamos hablado, plasmamos bien la idea. Fue una pena porque tuvimos nuestras posibilidades; no aprovecharlas y que nos metiesen en el último segundo fue la hostia. Si te meten antes puedes reaccionar, pero fue meternos el gol y pitar el final del partido", aseveró.
Sobre su protagonismo en el equipo, el centrocampista aseguró que está para contribuir en lo que pueda. "Estoy más que mentalizado en ayudar a que el equipo se salve, y en ello voy a poner mi empeño de aquí hasta el final. El que tiene que decidir si estoy dentro o fuera es el entrenador", dijo, al tiempo que aseguró no saber nada de su futuro, ya que acaba contrato el 30 de junio. "Es mi obligación y voy a respetar al club y no voy a dejarme llevar en ningún momento", concluyó.