Los lagos aportan gran cantidad de agua y los recorridos actúan de cortafuegos MADRID, 18 Jul. (EUROPA PRESS) - Algunos campos de golf españoles se han convertido en aliados en las labores de extinción de los incendios forestales que este verano están asolando la Península Ibérica debido a la intensa ola de calor y la acción humana, ya que permiten que los helicópteros puedan cargar agua y los recorridos actúan de cortafuesgos, subrayó la Real Federación Española de Golf (RFEG). El drama ecológico, social y económico provocado por los numerosos incendios que permanecen activos en muchos puntos de la geografía española ha puesto de manifiesto la significativa contribución de los campos de golf en esa lucha contra su extinción en aquellas zonas en las que el fuego se produce o avanza en sus proximidades. Mención especial tiene el incendio de la Sierra de Mijas, donde Lauro Golf y Alhaurín Golf han ofrecido sus reservas de agua para su extinción, un poderoso incendio cuyas llamas y zona quemada ha llegado hasta 100 y 500 metros, respectivamente, de las instalaciones golfísticas. La colaboración de los campos de golf en la extinción de incendios es cada vez más habitual en los últimos años y, en muchas ocasiones, la única arma efectiva para que el efecto perverso de las llamas sea el menor posible. Los helicópteros y aeronaves involucradas en la extinción del incendio llenaron en este caso repetidas veces sus dispositivos para recoger agua, con capacidad de aproximadamente 1.000-1.200 litros en cada recarga, con objeto de arrojarlos sobre el incendio forestal próximo. Los incendios forestales son una de las peores lacras medioambientales que padece España. Los efectos nocivos que representan (pérdida de vegetación, suelo fértil, biodiversidad en general, emisión de gases de efecto invernadero, etc.) suponen uno de los grandes problemas para la sociedad y para los técnicos de las distintas administraciones públicas del país involucradas en este importante asunto. En este contexto, los campos de golf se convierten, una y otra vez, en un poderoso aliado en la lucha contra los incendios forestales, que en entornos próximos a urbanizaciones y pueblos sin capacidad de respuesta constituyen en muchos casos el recurso más eficaz para su extinción.