Archivo - El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una rueda de prensa. - Europa Press/Contacto/Atilano Garcia - Archivo
MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, presidió este martes la última reunión de la temporada 2025-26 de la Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, que cerró el curso con 2.056 propuestas de sanción.
Según un comunicado, estas 2.056 propuestas de sanción suponen un incremento del 14 por ciento respecto a la temporada pasada. Además, hubo 119 declaraciones de partidos de alto riesgo, que representan un ascenso del 59 por ciento frente al periodo anterior.
Son las cifras más altas de la serie histórica y evidencian el trabajo realizado para la prevención y la persecución de la violencia y el odio en los recintos deportivos. "No se trata únicamente de responder a las conductas contrarias a la ley, la Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte es un foro de debate, de responsabilidad e implicación, que se anticipa a las amenazas de la seguridad y propone constantemente medidas para prevenir incidentes", señaló Grande-Marlaska.
Según el Ministerio del Interior, el grueso de las propuestas de sanción corresponde a incidentes, insultos racistas, uso de material pirotécnico y otros comportamientos contrarios a la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte detectados en partidos de fútbol de LaLiga EA Sports, LaLiga Hypermotion y Primera Federación, aunque se han tramitado expedientes en otras disciplinas como baloncesto, ciclismo o fútbol sala.
Y la Comisión puso especial atención a la persecución de los grupos ultras. Según información de la Oficina Nacional de Deportes (OND) de la Policía Nacional, esta temporada se solicitaron más de 500 sanciones para radicales de clubes de fútbol. En los casos más graves, las multas ascienden a 60.000 euros y la prohibición de acceso a los estadios alcanza los tres años.
"El Ministerio del Interior defiende una política de tolerancia cero ante la violencia en el deporte, no vamos a permitir que el odio campe a sus anchas por los estadios, no en nuestro fútbol", dijo el ministro. "Y en esta batalla vamos con las mejores armas porque contamos con el compromiso firme y la preparación de nuestros agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil", agregó durante su intervención.
En este sentido, Antiviolencia acordó este martes prohibir la promoción o el apoyo a dos grupos radicales vinculados a CA Osasuna y el Real Betis. "La Comisión Estatal veta a los clubes cualquier acto de colaboración, visibilización o publicidad de Sadar Bizirik y de Gol Sur 1907", rezó el comunicado.
Los informes policiales acreditan la vinculación de algunos de sus miembros con los grupos ultras Indar Gorri y United Family, implicados en diversos episodios de violencia en los últimos años. De este modo, se incorporan a una nómina de 20 colectivos radicales identificados en España como incumplidores de la ley, cuya promoción está expresamente prohibida y castigada con multas e, incluso, con el cierre de los estadios.
Finalmente, la Comisión Permanente presentó a Marlaska los resultados del grupo de trabajo para la reforma de la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, un borrador que "apunta a una reforma integral de la norma para reforzar la prevención y sanción de la violencia en el deporte, adaptándola a las nuevas formas de comportamiento observadas en los últimos años".
"Destaca la ampliación del objeto y ámbito de aplicación de la norma, extendiendo la cobertura legal no solo a las competiciones deportivas, sino también a acontecimientos, desplazamientos, concentraciones de aficionados y otros espacios vinculados a ellas. Incluye, además, la incorporación de la lucha contra el sexismo y la discriminación de género, ahonda en la persecución de los grupos radicales dentro y fuera de estadios, regula las gradas de animación y recoge la actividad en entornos digitales y redes sociales cuando se fomente la violencia, la discriminación o la hostilidad", concluyó.