MELBOURNE 9 Oct. (EP/AP) -
Tommie Smith y John Carlos, los dos atletas estadounidenses recordados por sus saludos de protesta en los Juegos Olímpicos de 1968 en México, se encontraron por última vez con el tercer hombre en el podio.
Smith y Carlos estuvieron en el sepelio de Peter Norman, el velocista australiano que falleció la semana pasada de un ataque cardíaco a los 64 años.
Los dos estadounidenses cargaron el féretro de Norman en el funeral, al que acudieron 800 personas en la municipalidad de Williamstown, un suburbio de Melbourne.
"Mucha gente en Australia nunca le entendió ¿Por qué ese tipo blanco aceptó estar en el podio con esos individuos negros?", expresó Carlos.
Norman ganó la medalla de plata en los 200 metros de los Juegos de Ciudad de México, y su tiempo de 20.06 segundos se mantiene como récord nacional. Smith estableció un récord mundial al llevarse la medalla de oro y Carlos logró el bronce, pero causaron conmoción con su protesta por los derechos civiles, una de las imágenes más recordadas de la competición.
Smith y Carlos, ambos descalzos, subieron al podio y con guantes negros levantaron sus puños cerrados, bajando la cabeza al entonarse el himno de Estados Unidos.
Norman, profesor de educación física, permaneció en el podio, se puso una insignia de respaldo a los derechos humanos en su camiseta, apoyando a los norteamericanos en su protesta por la discriminación racial en Estados Unidos. "Peter nunca parpadeó, nunca evitó la mirada o se volteó", dijo Carlos.