Archivo - La capitana del conjunto español de gimnasia rítmica, Inés Bergua, como embajadora de Iberdrola. - IBERDROLA - Archivo
MADRID, 30 Dic. (EUROPA PRESS) -
La capitana del conjunto español de gimnasia rítmica, Inés Bergua, describe el año 2025 como "el resurgir del Ave Fénix" para la selección tras sobreponerse "a los batacazos que da el deporte", como el resultado en Paris 2024, tras conseguir tres oros europeos y dos bronces mundiales en la temporada y que suponen para España "un hito histórico".
"Sin duda ha sido un hito histórico, es algo que España nunca había conseguido. Fue un chute de energía para mirar con mucho optimismo el resto del ciclo olímpico. Además, viniendo de los Juegos Olímpicos de París que no salieron como esperábamos, conseguir estos oros en el Europeo fue una reafirmación de que una caída no define a ningún deportista", comentó Bergua en una entrevista concedida a Europa Press como embajadora de Iberdrola.
Tras la entrega de los premios Supera de Iberdrola, Inés Bergua no podía esconder esa sonrisa que copa su cara durante la charla. "Estoy muy feliz con la temporada que hemos hecho", reconoció. Y es que la capitana española de gimnasia rítmica ha sufrido mucho tras el indeseado resultado olímpico en la capital francesa en 2024. "Sin duda, hemos resurgido de las cenizas después de los batacazos que te da el deporte", expresó.
"El aprendizaje que me llevo es no dejarse llevar por esos malos momentos en los que únicamente tienes ganas de tirar la toalla y de rendirte, que precisamente es en esos instantes cuando tienes que hacerte más fuerte, seguir para adelante y confiar en todo aquello que un día soñaste y que puedes llegar a conseguir. Incluso cuando las cosas no salen bien, hay que seguir y soñar muy alto", reiteró.
Precisamente, esa resistencia y determinación llevó al combinado español a colgarse tres oros en el Campeonato de Europa celebrado en Tallin (Estonia) en un momento "superespecial y mágico". "Fue un impulso para seguir el resto de la temporada", afirmó la oscense que admitió haber viajado al Mundial de Río de Janeiro (Brasil) "con expectativas altas".
"No voy a mentir, sabíamos que teníamos el nivel, aunque obviamente hay que hacerlo en el momento de la competición", confesó. Sin embargo, esa presión autoimpuesta por las seis gimnastas españolas sirvió para lograr dos bronces mundiales, aunque acabaron con "sabor un poquito agridulce". "Algún 'pequeñito' fallo nos privó de habernos llevado la medalla de oro, pero no pasa nada porque eso se guarda ya para el año que viene, que vamos a ir con todo", señaló.
Si la continua sonrisa de Inés Bergua despierta alegría, su positivismo se contagia solo escuchándola: "Estoy superorgullosa de este equipo con las dos medallas mundiales siendo la mayoría de mis compañeras novatas porque era su primer Mundial absoluto, y muy feliz de liderar un equipo tan ambicioso siendo tan joven".
"LA PRESIÓN LA TRANSFORMO EN RESPONSABILIDAD Y MOTIVACIÓN"
Pero para llegar a tal estado de madurez, la capitana no se olvida de que "hay un trabajo psicológico detrás muy fuerte" para saber gestionar muy bien esa presión. "Más allá de todas las horas de dedicación física que requiere nuestro deporte, hay muchísimo trabajo mental. Contamos con la ayuda del psicólogo. Sin duda es un trabajo que hay que ir cultivando día a día. A mí me gusta pensar que esa presión, yo la transformo en responsabilidad y motivación", aseguró.
A sus 21 años, Bergua ha tenido la difícil labor de integrar a las jóvenes gimnastas en el grupo "en un proceso un poco raro". "Era como volver a conformar ese nuevo equipo con chicas más pequeñas, pero sin duda un equipo ambicioso y que en el tapiz ha demostrado una madurez increíble. También ha sido un proceso de intentar guiar lo máximo posible y motivar en aquellos momentos en los que había más incertidumbre o más inseguridad, confiando en cada una de ellas", remarcó.
"Confiaba en que el equipo iba a conseguir todo aquello que nos propusiéramos, intentando aportar lo máximo posible desde mi experiencia y madurez, que he ido consiguiendo durante todo este ciclo. Yo intento aportar lo máximo a mis compañeras para que saquen lo mejor de ellas y juntas seamos el mejor equipo posible", recalcó la aragonesa.
Pero no solo es una referente dentro del tapiz, también lo es fuera donde muchas niñas ya se fijan en ella y tratan de seguir sus pasos. "Tengo la suerte de sentir ese cariño y ese calor de muchas niñas que practican gimnasia rítmica. Ser un ejemplo para todos ellos es un honor. Solamente puedo sentirme orgullosa y al mismo tiempo verme reflejada, porque hace unos años era yo esa chica la que no paraba de pedir fotos a sus referentes, entonces me siento referente para todas ellas y es un orgullo", manifestó al respecto.
"En España que hay muchísimo nivel, pero sin duda mi referente desde bien pequeña ha sido Rafa Nadal. Ha sido un ejemplo en el que fijarme. Está claro que por sus éxitos deportivos, pero también por sus valores como persona más allá de la pista de tenis; la humildad, el esfuerzo, el sacrificio... todo aquello que ha representado para mí ha sido inspiración", alabó sobre la figura del ganador de 22 'Grand Slams'.
"TENEMOS NIVEL PARA ESTAR EN LO MÁS ALTO EN LOS ANGELES 2028"
Finalmente, la gimnasta le pide al nuevo año "muchos éxitos deportivos, seguir obteniendo experiencia y disfrutando cada vez más en el tapiz". Pero tiene claro su gran deseo para el 2026: "Ojalá consigamos la plaza olímpica".
"Quieras que no, los Juegos Olímpicos siguen estando en mente continuamente porque al fin y al cabo es el objetivo a largo plazo que todos los deportistas nos marcamos. Entonces, este año es muy importante para nosotras ya que en el Campeonato del Mundo que tendremos en agosto en Alemania, ya se reparten las primeras plazas olímpicas", sentenció Bergua, que no duda de cuál sería su objetivo en la cita: "Estar en lo más alto, tengo claro que tenemos el nivel para hacerlo".