Archivo - Nil Llop patina en la pista de hielo del Riyadh Air Metropolitano de Madrid - Oscar J. Barroso / AFP7 / Europa Press - Archivo
MADRID 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
El patinador de velocidad español Nil Llop celebra no haberse "rendido" y haber conseguido por fin clasificarse para sus primeros Juegos Olímpicos de Invierno, los de Milán-Cortina d'Ampezzo, que afronta después de que una descalificación por tocar un cono le privase de haber adelantado su hito histórico en Pekín en 2022, aunque aquello le hizo "más fuerte" de cara a seguir "creciendo" en un deporte con poca tradición en España.
Llop, de 23 años, hizo historia el pasado mes de diciembre cuando logró gracias a sus actuaciones en la Copa del Mundo y otorgó a España dos plazas para los Juegos Olímpicos. La de 500 metros fue para él, mientras que la de 1.000 fue para el navarro Daniel Milagros.
"No me he rendido. La verdad es que ha sido un ciclo olímpico bastante complicado después de estar muy cerca al anterior, pero siempre tenía el objetivo y mi sueño muy claros y estoy muy contento de no haber bajado los brazos", señaló Llop en una entrevista a Europa Press tras una exhibición en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid.
El catalán se quedó fuera de Pekín 2022 por tocar un cono, un ligero detalle que no le frenó para un nuevo intento. "Está claro que a nadie le gusta ser descalificado por un cono muy pequeño y que se mueve unos milímetros, pero así son las normas y hay que respetarlas. Eso me ha hecho más fuerte, he seguido entrenando y ahora estoy muy contento", advirtió.
Llop clasificó por primera vez a un patinador de velocidad español para unos Juegos Olímpicos, algo de lo que "seguramente" aún no sea del todo "consciente" y después de empezar "desde bien pequeño" sin tener "prácticamente idea" y verse ahora "un 'poquito' más cerca de los demás" como demostró en el Europeo del pasado mes de enero donde fue sexto en los 500 metros, la distancia en la que competirá en los Juegos.
"Somos pioneros y tengo que dar las gracias a las federaciones que siempre han estado pendientes de nosotros, aunque no teníamos resultados. Está claro que al principio no teníamos prácticamente ni idea ni de montar unos patines, pero hemos ido creciendo y estoy muy, muy contento del trabajo de todos los años y también de la gente que viene por abajo", añadió al respecto.
Un hito que espera que pueda ayudar a un deporte muy minoritario. "Soy consciente de que es complicado montar una instalación, sobre todo lo complicado es mantenerla. He cumplido uno de mis sueños, que es una plaza olímpica, y el otra es poder entrenar y competir en casa", confesó el patinador español.
Ahora, la semana que viene, le tocará vivir "un evento único" y el objetivo de "cualquier deportista". "Lo afronto con muchas ganas y tengo muchas ganas de vivir la experiencia, voy a estar muy concentrado y disciplinado para ello", advirtió. Para ello, ha usado el Europeo y la Copa del Mundo para "llegar en el mejor momento físico y mental".
Otro aspecto importante en su deporte es el material, costoso en muchos casos. "A nivel de material, es un material muy costoso, el material cuenta. "Piensa que tenemos que ir a 60 kilómetros por hora encima de unas cuchillas. Se tienen que afilar y se necesita una máquina y diferentes tipos de piedras para quitar la rebaba (microresiduos metálicos) y eso es bastante costoso", detalló.
"'GAS' Y LO QUE TE DEN LAS PIERNAS"
"Los patines, lo que es la bota, suele ser a medida y la cuchilla, aparte de tener unos diámetros que cada patinador tiene según su peso y su altura, existe una cosa que se llama 'bending' y 'rockering' que es, según la curvatura, para que te agarre bien las curvas y también va según preferencia del patinador", añadió al respecto.
Todo para una prueba como la de los 500 metros que "es bastante corta". "No podemos soltar ni un empuje. Son dos carriles de dos personas y aquí competimos, aparte de contra el cono, solamente contra un rival, porque va por pares. Salimos, hacemos 100 metros y al paso por el 100 es una vuelta. Y a la mitad cambiamos de carril para realizar ambos los mismos metros y yo suelo hacerlo en 34 segundos más o menos de máxima velocidad", explicó Llop.
El patinador catalán aclara que para los 500 m no hace falta "tanta" estrategia de carrera. "Suele ser 'gas' y lo que te den las piernas. En caso del 1.000 sí que suele ser un 'poquito' más estrategia, al ser más largo, pero hay que ir a tope en las dos", subrayó.
Finalmente, el español no olvida lo importante del entorno familiar. "He tenido la suerte de tener una familia que siempre me ha apoyado y están muy contentos de todo lo que he podido realizar. Me van siguiendo desde que soy bien pequeño y les ha gustado mucho siempre estar pendiente de mí. La verdad es que ellos también han tenido un papel muy importante para esta clasificación", sentenció.