Actualizado 06/07/2015 22:26 CET

La falta de luz aplaza el quinto set entre Djokovic y Anderson

Novak Djokovic, Wimbledon 2015
Foto: JON BUCKLE/AELTC

MADRID, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

   El tenista serbio Novak Djokovic ha visto aplazado este lunes su partido de octavos de final en Wimbledon, tercer 'Grand Slam' de la temporada, por falta de luz y cuando el resultado era de 7-6(6), 7-6(6), 1-6 y 4-6 ante el sudafricano Kevin Anderson.

   Después de tres horas y tres minutos en la pista número uno del All England Club, la organización del torneo decidió suspender el encuentro debido a la poca visibilidad justo antes del inicio del quinto set. Por tanto, ambos jugadores lo reanudarán en la jornada de este martes y con Djokovic buscando una difícil remontada a tenor del certero despliegue de su rival.

   Y es que el balcánico sufrió bastante en los dos primeros sets, con el sudafricano haciendo bueno su potente servicio. Ocho 'aces' en el parcial inaugural cimentaron el arma favorita de Anderson, quien al resto solo había sonsacado dos bolas de 'break'; las prestaciones de Djokovic tampoco eran lujosas en ese apartado, con una única ocasión de rotura en su haber.

   Pero tales oportunidades de quiebre se desvanecieron en el marcador y en la memoria, pues se habían producido al comienzo de un parcial que presagiaba muerte súbita desde bien pronto. Una vez dentro del desempate, los tenistas vacilaron con su saque en el momento menos oportuno; ahí, el sudafricano fue más hábil que su adversario para transformar su segunda pelota de set e imponerse por 8-6.

   La siguiente manga desarrolló una dinámica parecida, aunque con un Anderson que ya empezaba a creérselo. Rompió el servicio de Djokovic en el cuarto juego (3-1), poniendo en franquía el marcador y merodeando la sorpresa. El serbio no hallaba hasta entonces su estilo sobre la hierba londinense, pero es el número uno de la ATP y debía demostrarlo en complicadas coyunturas como la que tenía delante.

   Le devolvió la rotura a su contrincante justo después, lo que precedió a otro set equilibradísimo y cuyo duodécimo juego espoleó al público, quizá asombrado por la mera posibilidad de que el número 14 del ranking mundial eliminara al mejor tenista de la actualidad.

ANDERSON MERODEA LA PROEZA

   El de Belgrado salvó dos pelotas de set y soportó la presión de su rival y de las gradas, forzando con ello un segundo 'tie-break'. Esta muerte súbita pareció imitar a la del primer parcial, con dudas de inicio en los saques hasta que Anderson selló en segunda instancia otro 8-6 favorable.

   Djokovic al borde del abismo y el sudafricano cerca de la gloria, una tesitura que empezó a pesarle en los brazos. El balcánico centró sus esfuerzos, su paciencia y su ímpetu para firmar un tercer set muy eficaz, sin otorgar 'break points' y obteniendo un alto porcentaje de puntos ganados con el primer servicio.

   No era tan opulento en el saque como Anderson, pero el balcánico no cometió ningún error no forzado y eso desniveló la balanza en su favor. El parcial terminó con un rotundo 1-6 que ponía a las claras la intención de Djokovic, focalizado en voltear el resultado y espantar las malas vibraciones.

   La gasolina del sudafricano aún aguantaba, pero ya no exhibía los alardes del arranque del duelo. El serbio le arrebató el servicio en el tercer juego a la segunda ocasión de quiebre, una renta suficiente para administrarse con inteligencia. Y así lo hizo Djokovic hasta adjudicarse el set por 4-6 y dejar a la victoria sin dueño.