MADRID 16 Feb (EUROPA PRESS)
Uno de los pasos más importantes cuando se compra o alquila una vivienda es personalizar el espacio para que dé la sensación de ser un hogar. Esto permite dar carácter a la vivienda y evitar colores que, para algunos, pueden resultar aburridos -como el beige o el blanco-, pero puede ser difícil encontrar la forma de incorporarlos sin que se vaya de las manos.
Paralelamente, se ha popularizado el término "gris milenial", en referencia a las paredes grises en el interior de los hogares cuando, en un momento dado, se buscó reemplazar el blanco clásico con un toque diferente. Sin embargo, en ese proceso, ese gris se convirtió en el nuevo blanco, lo que ha llevado a muchos a huir de esta tendencia y buscar nuevas formas de añadir personalidad a las viviendas. Por ello, existen diferentes formas de incorporar colores vibrantes de manera elegante sin sobrecargar el espacio.
CÓMO UTILIZAR LA TEORÍA DEL COLOR
Para quienes han estudiado alguna disciplina artística, diseño o, en algunos casos, física, la teoría del color es un concepto reconocible. Además de aplicarse en el mundo del dibujo y la pintura, puede transferirse a los hogares y al día a día para crear combinaciones estilosas.
Esta teoría puede ayudar a escoger los colores que mejor se adapten a cada entorno y los tonos preexistentes. Consiste en utilizar colores terciarios y complementarios, que pueden identificarse en una rueda cromática, ya que la mayoría de las veces son opuestos -o casi opuestos-.
La experta en diseño de interiores, Pilar Salmón, ejemplifica esta teoría con combinaciones como: oliva y granate; mostaza y azul petróleo; verde mar y magenta; rosa empolvado y mostaza; rojo tomate y azul tiza; y melocotón, burdeos y turquesa oscuro. También recomienda utilizar herramientas digitales que generan paletas de colores personalizables para encontrar combinaciones al gusto.
TAMBIÉN PUEDES ENCONTRAR INSPIRACIÓN EN LA NATURALEZA
Además de emplear la teoría del color en su forma más técnica, el mundo exterior puede ser una gran ayuda para escoger tonos y combinaciones cuando falta la inspiración. La experta señala que los propios colores que se encuentran en las plantas, las frutas, y el coral suelen ser indicativos de combinaciones interesantes u originales.
Un ejemplo es el rojo del interior de una sandía con el verde de su exterior, o el morado de la piel de un higo con el burdeos de su interior. En muchos elementos naturales pueden observarse combinaciones que sirven de inspiración, ya que, generalmente, son manifestaciones de esta teoría del color. Aunque algunas parezcan atrevidas, al trasladarlas al espacio físico pueden añadir un toque ecléctico y equilibrado a los hogares.