MADRID 5 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los plátanos se han ganado un lugar destacado en la alimentación diaria de muchas personas en todo el mundo, no solo por su sabor dulce y su textura suave, sino también por la comodidad con la que se pueden consumir en cualquier momento del día. Son una opción rápida y nutritiva, perfecta para desayunos, meriendas o como ingrediente en recetas. Sin embargo, aunque la cáscara no se consuma, es recomendable lavar los plátanos antes de pelarlos.
Cuidar su conservación también es clave para disfrutar de su sabor y frescura durante más tiempo. Pequeñas acciones, como manipularlos con cuidado, almacenarlos en un lugar adecuado y revisar su punto de maduración, ayudan a retrasar el proceso de deterioro y a mantener su textura y aroma originales.
POR QUÉ LAVAR LOS PLÁTANOS ANTES DE PELARLOS
Aunque no se vaya a comer la cáscara, lavarlos es importante. Durante el cultivo, transporte y manipulación, la piel puede acumular tierra, restos de pesticidas, bacterias e incluso huevos de mosca de la fruta. Al pelar el plátano, esta suciedad puede trasladarse a la pulpa y provocar contaminación cruzada.
Para lavarlos correctamente, basta con enjuagar cada plátano bajo el grifo con agua durante unos segundos, frotando la superficie con la mano. Si están muy sucios, se puede usar un cepillo exclusivo para frutas. Después, se secan con papel de cocina o un paño limpio antes de pelarlos. Además, si se van a cortar, conviene usar un cuchillo limpio o lavarlo entre usos.
POR QUÉ ENVOLVER EL TALLITO EN PAPEL DE ALUMINIO
Los plátanos producen un gas llamado etileno, especialmente a través del tallo, que acelera la maduración. Cubrir esta zona con papel de aluminio o film transparente crea una pequeña barrera que limita la difusión del gas hacia el resto del racimo, ralentizando el proceso. Con ello, la fruta puede mantenerse fresca entre 3 y 5 días más, según la temperatura y el punto de maduración inicial.
Es importante recordar que este método no evita que los plátanos se maduren ni que la piel se oscurezca con el tiempo. Lo ideal es comprarlos en el punto de maduración deseado y consumirlos relativamente pronto.
OTROS CONSEJOS DE CONSERVACIÓN
Guardar los plátanos en un lugar fresco, seco y bien ventilado ayuda a prolongar su vida útil. Además, conviene mantenerlos alejados de otras frutas que también producen etileno, como manzanas, kiwis, aguacates o tomates, ya que aceleran su maduración si se colocan juntos.
Si los plátanos ya están muy maduros y no se van a consumir de inmediato, una buena alternativa es pelarlos y congelarlos para batidos, repostería o postres, evitando así desperdiciarlos y aprovechando al máximo su sabor.