Actualizado 18/12/2025 10:47

Cómo hacer un spray antiarrugas en casa que realmente funciona (y por qué puede ser más eficaz que planchar en seco)

Cómo hacer un spray antiarrugas en casa que realmente funciona (y por qué puede ser más eficaz que planchar en seco)
Cómo hacer un spray antiarrugas en casa que realmente funciona (y por qué puede ser más eficaz que planchar en seco)- UNSPLASH

MADRID 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

Planchar una prenda una y otra vez y comprobar que la arruga sigue ahí es una experiencia más común -y frustrante-- de lo que parece. No siempre es cuestión de técnica ni de falta de paciencia: en muchos casos, el problema está en cómo reaccionan las fibras de la ropa al calor y a la ausencia de humedad.

Detrás de esas arrugas rebeldes hay una explicación científica sencilla que ayuda a entender por qué la plancha en seco no siempre funciona y por qué un spray antiarrugas casero, bien utilizado, puede resultar sorprendentemente eficaz.

POR QUÉ ALGUNAS ARRUGAS NO SE VAN, AUNQUE PLANCHES

Las prendas que más se arrugan -como el algodón o el lino- están formadas principalmente por celulosa, un polímero natural cuyas fibras se mantienen unidas gracias a enlaces débiles llamados puentes de hidrógeno. Tal y como explica el divulgador científico detrás de la cuenta de TikTok @cienciaconx, estos enlaces son los que dan estructura al tejido y los responsables de que las arrugas se fijen cuando la prenda se seca.

Cuando una prenda se lava, el agua se cuela entre esas fibras y rompe temporalmente esos enlaces. Mientras la tela está húmeda, las fibras pueden moverse y deslizarse unas sobre otras. El problema llega al secarse: los enlaces se vuelven a formar, pero no siempre en la posición original. Ahí es cuando las arrugas quedan "fijadas".

@cienciaconx

?? Si las arrugas de tu ropa no se van, no es porque planches mal, sino porque nadie te explicó el proceso correcto. ?? Solo conociendo un poco la química de las fibras de tu ropa podrás lograr un planchado perfecto, incluso sin plancha. ?? Cuando planchas prendas de algodón o con un alto porcentaje de este material, la humedad es clave: permite que los puentes de hidrógeno se rompan y que las cadenas de celulosa se deslicen hasta recuperar su posición original. ?? En cambio, en las fibras sintéticas, el agua no penetra con facilidad sus cadenas. Por eso, es necesario aplicar un poco de calor para moldearlas. Eso sí, controla bien la temperatura: un exceso puede quemarlas o deformarlas. ?? En este video te enseño a preparar un spray antiarrugas casero, mezclando agua y un poco de alcohol al 70 %, lo que ayuda a que el agua se evapore más rápido (antes de aplicarlo, pruébalo en una zona poco visible). ?? Usarlo es muy fácil: rocía el spray sobre la prenda, pasa las manos varias veces para alisarla y déjala secar unos minutos... ¡y listo! ? Los resultados mejoran aún más si dejas reposar la prenda unos minutos antes de alisar, así el agua puede penetrar mejor las fibras de celulosa y suavizar las arrugas con mayor eficacia. ?? Este spray funciona especialmente bien en prendas con alto contenido de algodón. ???Recuerda: si usas plancha, en las fibras naturales la humedad es lo más importante, mientras que en las fibras sintéticas el protagonista es el calor. ?? Tip extra: al sacar la ropa de la lavadora, sacúdela y cuélgala bien estirada. Así evitarás que las arrugas se “fijen” al secarse.

? sonido original - CienciaconX

Si después se intenta alisarlas solo con calor y presión, muchas veces no basta. Sin humedad, esos enlaces no se rompen del todo y la arruga persiste, por mucho que se insista con la plancha.

ALGODÓN Y SINTÉTICOS: NO TODAS LAS FIBRAS SE COMPORTAN IGUAL

Aquí entra una diferencia clave que suele pasarse por alto. En las fibras naturales, como el algodón, la humedad es fundamental para poder recolocar las fibras. En cambio, en tejidos sintéticos como el poliéster o el nylon, el agua apenas penetra.

Estos materiales responden mejor al calor porque sus fibras son termoplásticas: se moldean cuando se calientan y mantienen la forma al enfriarse. Por eso muchas prendas combinan algodón y fibras sintéticas, buscando un equilibrio entre frescura, resistencia y menor arrugado.

CUANDO EL VAPOR ES MÁS IMPORTANTE QUE LA FUERZA

En el caso del algodón, planchar en seco suele ser insuficiente. El vapor o la humedad actúan como un auténtico "lubricante" a nivel molecular: permiten que las fibras se deslicen, se ordenen de nuevo y, al evaporarse el agua, queden fijadas en una posición más lisa.

Por eso, en este tipo de tejidos, la humedad puede ser más eficaz que aumentar la temperatura o la presión. Y aquí es donde entra en juego el spray antiarrugas.

CÓMO PREPARAR UN SPRAY ANTIARRUGAS CASERO

El spray antiarrugas que propone el divulgador científico detrás de la cuenta @cienciaconx es sencillo y se basa justo en ese principio: aportar humedad de forma controlada. Solo necesitas:

  • Agua.
  • Un poco de alcohol (mejor al 70 %).
  • Un frasco con atomizador.

Se mezclan ambos líquidos y se agita ligeramente. El alcohol ayuda a que el agua se reparta mejor sobre el tejido y se evapore más rápido, evitando que la prenda quede empapada. Eso sí, antes de usarlo, conviene probarlo en una zona poco visible, especialmente en prendas delicadas.

CÓMO USARLO PARA QUE FUNCIONE MEJOR

Para utilizar el spray, basta con pulverizar ligeramente la prenda, pasar la mano varias veces para alisarla y dejarla secar unos minutos. En tejidos con alto contenido de algodón, el efecto suele ser visible: la apariencia mejora y muchas arrugas se suavizan sin necesidad de plancha.

Los resultados son aún mejores si se deja reposar la prenda un momento antes de alisarla, para que el agua pueda penetrar en las fibras y facilitar su recolocación.

Conviene destacar que no sustituye a una plancha en todos los casos, pero sí puede ser una solución práctica para arrugas ligeras, retoques rápidos o prendas que no admiten bien el calor directo.

UN TRUCO EXTRA PARA EVITAR ARRUGAS DESDE EL PRINCIPIO

Más allá del spray, hay un gesto sencillo que ayuda a prevenir arrugas difíciles: sacudir bien la ropa al sacarla de la lavadora y colgarla estirada. Así se evita que los pliegues se fijen durante el secado y se reduce mucho el trabajo posterior.

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