Actualizado 14/01/2026 13:15

El objeto que conviene poner en el parabrisas por la noche para que no se congelen los limpiaparabrisas

La luna delantera de un coche completamente congelada
La luna delantera de un coche completamente congelada- UNSPLASH

MADRID 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las mañanas de invierno tienen un enemigo común para muchos conductores: el coche completamente helado. El parabrisas cubierto de escarcha, las escobillas pegadas al cristal y las prisas por llegar al trabajo hacen que, a veces, se cometan errores que pueden salir caros.

Uno de los más habituales es accionar los limpiaparabrisas cuando siguen congelados. El gesto parece inofensivo, pero puede dañar el mecanismo o forzar el motor si las escobillas están adheridas al vidrio por el hielo. Para evitarlo, existe un truco sencillo, barato y sorprendentemente eficaz: usar un trozo de cartón durante la noche.

PARA QUÉ SIRVE EL CARTÓN EN EL PARABRISAS

Colocar cartón en el parabrisas no calienta el coche ni evita que haga frío, pero sí cumple una función clave: actúa como barrera física entre el cristal y la humedad. Al cubrir la zona donde descansan las escobillas, se reduce la formación directa de hielo sobre ellas y se evita que queden pegadas al vidrio.

El cartón absorbe parte de la humedad ambiental y protege el contacto directo entre goma y cristal, que es justo donde más problemas se producen durante las heladas nocturnas.

CÓMO COLOCARLO CORRECTAMENTE

El truco es muy sencillo:

  • Coloca un trozo de cartón sobre el parabrisas, en la parte inferior.
  • Asegúrate de que quede entre las escobillas y el cristal, cubriendo bien esa zona.
  • Sujétalo con los propios limpiaparabrisas o con un ligero apoyo para que no se mueva con el viento.

Por la mañana, bastará con retirar el cartón para comprobar que las escobillas no están congeladas y el parabrisas está mucho más fácil de limpiar.

¿EL CARTÓN EVITA QUE SE CONGELE EL PARABRISAS?

No del todo. El cartón no impide que el parabrisas se enfríe, pero sí puede reducir la cantidad de escarcha en la zona cubierta y, sobre todo, evitar que el hielo inmovilice los limpiaparabrisas. Es una ayuda práctica para ganar tiempo y evitar averías, no una solución milagro contra el frío.

POR QUÉ ES MEJOR QUE RASCAR O USAR AGUA CALIENTE

Rascar el hielo funciona, pero requiere tiempo y puede dañar el cristal si se hace de forma brusca. Usar agua caliente, en cambio, es una mala idea: el contraste térmico puede provocar grietas en el parabrisas.

El cartón evita llegar a ese punto, reduciendo el problema antes de que aparezca y protegiendo una de las partes más delicadas del sistema.

CUÁNDO FUNCIONA MEJOR ESTE TRUCO

Este método es especialmente útil:

  • En noches con heladas leves o moderadas
  • Cuando el coche duerme en la calle
  • Si no se dispone de funda térmica para el parabrisas

En condiciones de frío extremo o nevadas intensas, puede combinarse con otros sistemas de protección, pero sigue siendo una solución rápida y accesible para el día a día.

OTRAS MEDIDAS COMPLEMENTARIAS

Además del cartón, conviene recordar algunos hábitos básicos en invierno:

  • Comprobar que las escobillas no estén pegadas antes de arrancar
  • Usar líquido lavaparabrisas con anticongelante
  • No forzar ventanas o puertas bloqueadas por el hielo

Pequeños gestos que evitan problemas mayores cuando las temperaturas bajan.

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