MADRID 1 Ene. (EUROPA PRESS) -
La pasta es uno de los alimentos más consumidos en todo el mundo, pero uno de los errores más frecuentes al cocinarla es añadir la sal de manera incorrecta. Algunos cocineros la agregan demasiado pronto, otros se exceden con la cantidad, y como resultado la pasta puede quedar insípida o excesivamente salada.
Según el chef italiano Davide Iafano, estas dudas son muy habituales: "Recibo todos los días preguntas como 'Chef, ¿cuánta sal pongo en el agua de la pasta?', '¿cuándo la pongo?' o '¿cómo la pongo?'". Para evitar errores, Iafano recomienda considerar varios factores que influyen directamente en el sabor final de la pasta, desde el tipo de pasta hasta la dureza del agua y la forma de cocinarla.
LA REGLA DEL 1, 100 y 10
Algunos cocineros siguen la conocida regla del 1, 100 y 10: por cada litro de agua, se deben usar 100g de pasta y 10g de sal. Según el chef, una cucharada mediana de cocina contiene aproximadamente 30g de sal, por lo que lo recomendable es añadir un tercio de cucharada de sal para un litro de agua. Sin embargo, explica que muchos chefs prefieren adaptarla "a ojo" según el tipo de pasta.
Además, cada tipo de pasta absorbe la sal de manera distinta. La pasta fresca, integral o seca tiene concentraciones diferentes, y factores como la dureza del agua --la concentración de minerales disueltos, principalmente calcio y magnesio-- también influyen en la cantidad de sal necesaria. Iafano explica que el agua en Roma no es igual que en otras ciudades, y esto altera ligeramente la salinidad final.
CÓMO COCINAR LA PASTA CORRECTAMENTE
El punto de cocción también cambia el sabor. Una pasta al dente o semicruda tendrá menos sabor que una cocida al punto justo, ya que absorbe menos agua y, por tanto, menos sal. Saltear la pasta en la sartén con parte del agua de cocción puede intensificar el sabor.
Iafano también señala la diferencia entre usar sal gruesa o fina, dejando la elección al gusto de los comensales según la cantidad de sal que prefieran. Además, recomienda salar el agua desde el inicio, ya que esto facilita la preparación y evita desperdicios de agua.
CÓMO CALCULAR LA CANTIDAD IDEAL
Para preparar 400 gramos de pasta en una olla de 4 litros de agua, el chef recomienda añadir inicialmente unos 30 gramos de sal. Este gesto permite tener un punto de partida seguro, dejando margen para ajustar el sabor según las preferencias de cada comensal.
"Probar y ajustar es clave", señala Iafano, quien insiste en que es mejor salar un poco menos al principio y rectificar al final que excederse y arruinar la cocción. De esta manera, se garantiza que la pasta quede perfectamente sazonada sin riesgo de que resulte demasiado salada.