Actualizado 06/02/2026 16:05

El truco de las tres pelotas de tenis: así no perderá la forma tu chaqueta de plumas al lavarla

Cómo lavar una chaqueta de plumas correctamente sin que pierda su forma
Cómo lavar una chaqueta de plumas correctamente sin que pierda su forma- UNSPLASH - PAVOL TANCIBOK

MADRID 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

Las chaquetas de plumas o plumíferos son prendas esenciales en los meses fríos, valoradas por su ligereza y alto poder aislante. Tanto las que contienen relleno natural como las sintéticas proporcionan abrigo eficaz, pero su mantenimiento exige precaución para conservar estas propiedades y garantizar que la prenda mantenga su capacidad térmica.

El lavado y secado incorrectos pueden provocar que las plumas se apelmacen o pierdan volumen, reduciendo notablemente su aislamiento. Por ello, es fundamental seguir técnicas adecuadas que protejan el relleno y permitan que la chaqueta conserve su forma y funcionalidad durante mucho tiempo.

CÓMO LAVAR CORRECTAMENTE LAS CHAQUETAS DE PLUMAS EN LA LAVADORA

Antes de comenzar, lo fundamental es leer la etiqueta de cuidado del fabricante que indica si la prenda es apta para lavadora o debe tratarse a mano. Si la etiqueta lo permite, la chaqueta se puede lavar en la lavadora siguiendo algunos cuidados específicos.

Dale la vuelta a la chaqueta y cierra todas las cremalleras y velcros para proteger el tejido y el relleno. Vacía los bolsillos y lava la prenda sola, con agua fría y un ciclo delicado. Usa un detergente suave, formulado para prendas delicadas, para proteger las plumas.

Para evitar que el relleno se apelacre durante el ciclo, los expertos en electrodomésticos de Grundig recomiendan añadir tres pelotas de tenis al tambor, que golpean suavemente la chaqueta y mantienen el relleno suelto. Además, conviene evitar centrifugados fuertes; lo ideal es una velocidad baja, alrededor de 400 revoluciones por minuto.

CÓMO LAVAR UN PLUMÍFERO A MANO

Si la etiqueta indica lavado a mano o prefieres esta opción, llena un recipiente amplio con agua fría y detergente suave. Introduce la chaqueta y límpiala con movimientos suaves, sin frotar ni retorcer.

Enjuaga con agua fría hasta eliminar por completo el detergente y exprime el exceso de agua presionando suavemente, evitando torcer la tela.

EL SECADO, EL PASO CLAVE

El secado es crítico para que la chaqueta mantenga su capacidad aislante. Si usas secadora, selecciona temperatura baja y añade nuevamente pelotas de tenis para que las plumas se redistribuyan de manera uniforme.

Si prefieres secar al aire, no cuelgues la prenda, ya que el peso del agua puede desplazar el relleno. Lo mejor es colocarla sobre una superficie plana, a la sombra y en un lugar ventilado, agitándola de vez en cuando para que las plumas recuperen su posición.

Antes de guardar la chaqueta, asegúrate de que esté completamente seca, ya que cualquier rastro de humedad puede generar malos olores o moho, afectando tanto al relleno como a la prenda en general.

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