Archivo - Cartel de alquiler de vivienda, a 11 de mayo de 2026, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
El precio del alquiler residencial mantiene "niveles máximos" pero se muestra estable tanto en Madrid como en Barcelona durante el segundo trimestre de 2026. No obstante, el precio de venta se ha reducido un 0,8% en Madrid y ha aumentado un 0,5% en Barcelona, según un informe de la compañía MVGM difundido este viernes.
Así, el precio de venta medio en Madrid se situó en el segundo trimestre en 7.332 euros por metro cuadrado, lo que supone una pequeña bajada del 0,8% respecto al trimestre anterior, de acuerdo con el 'Informe de mercado inmobiliario en Iberia Q2' de MVGM.
En sentido contrario, Barcelona ha registrado un ligero repunte trimestral del 0,5%, que sitúa el precio medio en 6.093 euros por metro cuadrado.
En cuanto al mercado del alquiler, no se recogen variaciones trimestrales en ninguna de las dos ciudades. En Madrid, el alquiler medio se estabiliza en 25,5 euros por metro cuadrado al mes, mientras que Barcelona sigue presentando un mercado de alquiler "más tensionado" que la capital, con rentas medias de 27,6 euros por metro cuadrado al mes.
Así, el informe señala que el mercado residencial en los grandes epicentros de la península Ibérica muestra "signos de estabilización" en sus precios durante el segundo trimestre de 2026, después de encadenar varios periodos de "intensas subidas".
"Aunque el precio de venta en Madrid experimenta un leve ajuste a la baja y los alquileres se mantienen estables en ambos municipios, continuamos con unos niveles de rentas que siguen siendo muy elevados para la demanda actual, con tasas de esfuerzo por encima del 43%. Esto demuestra que la presión para acceder a la vivienda continúa muy fuerte, y solo podremos hablar de verdadera estabilización si la tendencia continúa en lo que queda de año", analiza el director de Residencial en MVGM, Faustino García.
Respecto a la evolución del mercado en los próximos meses, apunta que esta dependerá de "la capacidad de activar nuevos desarrollos urbanísticos que aporten agilidad y alivien la tensión en las áreas metropolitanas", aunque advierte de que el proceso será "lento".
"Ante la imposibilidad de asumir las rentas de los principales centros urbanos, prevemos que una parte de la demanda continuará desplazándose hacia zonas periféricas, trasladando la presión a los municipios colindantes", concluye García en un comunicado.