Actualizado 13/03/2007 21:30 CET

Aena propone a las aerolíneas un nuevo procedimiento para reducir las distancias mínimas de aterrizaje con niebla

OVIEDO, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ente que gestiona los aeropuertos Aena ha propuesto a las aerolíneas la implantación de un nuevo procedimiento que supondrá la reducción de las distancias mínimas para poder aterrizar con niebla. Este nuevo procedimiento, que Aena pretende poner en "operación" a la "mayor brevedad posible" permitiría mejorar las condiciones de aterrizaje a las aeronaves en categoría II del sistema ILS de aproximación a pista, según una respuesta del Gobierno a una pregunta en el Congreso del PP a la que tuvo acceso Europa Press.

La decisión de aplicar este nuevo protocolo ha sido adoptada después de realizar un estudio topográfico de la pista en el cual se calcularon los mínimos establecidos en la maniobra de aproximación mediante el método denominado CRM (Método de Riesgo de Colisión) recomendado por la Organización de Aviación Civil Internacional. Aena había llegado a plantear incluso la posibilidad de adoptar procedimientos que se utilizan en Estados Unidos y que no están autorizados en ningún aeropuerto de la Unión Europea, lo que dificultaba su implantación y retrasaría la solución al problema.

Como resultado del último estudio topográfico, Aena considera que se pueden reducir los mínimos para la "altura de decisión" de la actual maniobra de aproximación, pudiendo situarse *ésta a una menor distancia del umbral de la pista de vuelo". Actualmente, los mínimos de "altura de decisión" fijados para el Aeropuerto de Asturias para operar con categoría II son de 383 a 416 pies de altura vertical y de 450 metros de visibilidad horizontal, según informaron fuentes aeroporturias a Europa Press.

Aena tiene previsto presentar este nuevo procedimiento, junto con la puesta en operación el día 23 de noviembre de 2006 de una nueva radiobaliza como apoyo a la realización de una maniobra, en la ponencia de Navegación Aérea de la Comisión Interminiesterial de Defensa-Fomento para su aprobación como paso previo a su publicación en la Documentación Aeronáutica Oficial.

En la respuesta a la pregunta del PP, Aena sostiene que ha estado en todo momento en contacto con las compañías aéareas para ponerlas al día de "los avances" que se están realizando al respecto y se recuerda que todas estas actuaciones "se derivan de las recomendaciones incluídas en el Colegio Oficial de Pilotos de Aviación Comercial (COPAC)".

BÚSQUEDA DE SOLUCIONES

Aena se reunió el pasado noviembre con las compañías para tratar de solucionar los problemas de operatividad del aeropuerto ante la negativa de Iberia y Spanair de aterrizar en la terminal en condiciones de escasa visibilidad que hicieran necesario la utilización del sistema ILS categoría II/III.

La Dirección General de Aviación Civil (DGAC) acordó hace un año suspender el funcionamiento del sistema ILS II/III, que en teoría facilitaría el aterrizaje en situaciones de mínima visibilidad. La decisión se tomó tras constatar que la señal emitida desde la terminal asturiana no era compatible con los protocolos de aterrizaje de buena parte de los aviones. De hecho, los problemas ya comenzaron a los pocos meses de su instalación, en noviembre del año 2003.

El ILS II/III, uno de los equipos más sofisticado del mercado, costó más de cuatro millones de euros y es similar al que funciona en aeropuertos de la envergadura del de Barcelona y Palma de Mallorca, y otros afectados por niebla, como Santiago de Compostela o Vigo.

Las dificultades del sistema, que permite al avión llegar hasta la cabecera de la pista de manera automática, se detectaron poco después de entrar en servicio el dispositivo. En 2004, AENA encargó un estudio al Colegio Oficial de Pilotos de Aviación Comercial (COPAC) para analizar los problemas y tratar de buscar soluciones. El estudio, en el que participaron seis pilotos, confirmó que se producían oscilaciones en la lectura de los altímetros de los aviones, debido a la orografía del terreno, cuando realizan la maniobra de aproximación a pista. De ese modo, los aparatos abortaban el aterrizaje pese a recibir una señal positiva del sistema antiniebla del aeropuerto.

A raíz de este informe y tras mantener una reunión con las compañías aéreas, Aviación Civil notificó la suspensión provisional del sistema en su categoría III. Por su parte, la posibilidad de realizar maniobras de aproximación de categoría II, en las que se termina de forma manual, se mantiene. Sin embargo, la DGAC considera que la utilización de este sistema resulta ineficaz debido a que la pista que cuenta con este equipamiento está situada a escasos metros de la vaguada de Santa María del Mar, lo que provoca que la lectura de la altura sea incorrecta.