Economía/Empresas.- La CHN aprueba el plan de regularización de vertidos de Sniace

Actualizado 12/10/2007 16:41:59 CET

SANTANDER, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Hidrográfica del Norte (CHN) ha aprobado el plan de regularización de los vertidos de aguas residuales de las empresas vinculadas a Sniace presentado por la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno cántabro. La compañía deberá cumplir las condiciones requeridas en este informe para recibir las autorizaciones ambientales integradas que permitan el desarrollo de su actividad, informó el Gobierno cántabro en un comunicado.

El consejero de Medio Ambiente, Francisco Martín, subrayó hoy la importancia de este plan de regularización, imprescindible para que el Ministerio de Medio Ambiente y el Gobierno de Cantabria puedan autorizar los vertidos de la empresa.

Martín aseguró que la limitación de los diversos compuestos contaminantes de las aguas residuales industriales "supone un gran paso adelante en la recuperación ambiental del entorno de la ría San Martín y la mejora de la calidad de vida de los vecinos de la cuenca Saja-Besaya, así como un avance en el cumplimiento de la Directiva Marco del Agua en Cantabria".

El plan de regularización de los vertidos, elaborado por la Consejería de Medio Ambiente, ha tomado en cuenta los informes de la Universidad de Cantabria sobre la capacidad de la ría San Martín para absorber determinados compuestos, así como las recomendaciones del Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes (EPER) y la Convención para la protección del medio ambiente marino del Atlántico Noreste (OSPAR).

Las condiciones impuestas garantizan que cualquier vertido a la ría San Martín debe mantener el nivel de pH neutro dentro de los rangos razonables, reducir de forma drástica los sólidos en suspensión y limitar la carga de las demandas biológica y química de oxígeno (DBO y DQO). El plan exige también la devolución inmediata de las aguas de refrigeración al medio natural, así como la eliminación de compuestos organoclorados y elementos prohibidos.

Por otra parte, se establece un sistema de seguimiento que permita verificar el cumplimiento de estas condiciones y su modificación en función de la capacidad de absorción de los cauces naturales, siempre con la finalidad de facilitar la recuperación ambiental de la ría, objetivo último de la Directiva Marco del Agua. Por último, el plan contempla la realización de los vertidos en al menos dos puntos de la ría, para reducir la presión sobre el estuario.