BRUSELAS, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, dijo hoy que las negociaciones para renovar el acuerdo pesquero de la Unión Europea con Mauritania van "relativamente bien" y expresó su esperanza de que se cierren antes del 1 de agosto, fecha en la que vence el actual compromiso.
"Las negociaciones están yendo relativamente bien", dijo Espinosa a la entrada de la reunión del Consejo de Agricultura de la UE, durante el que el comisario de Pesca, Joe Borg, informará a los ministros sobre esta cuestión.
La ministra explicó que entre hoy y mañana podrían cerrarse todos los "aspectos técnicos" del acuerdo, y sólo quedaría el "cierre del acuerdo general" por parte del Ejecutivo comunitario y de las autoridades mauritanas.
"Nosotros creo que tenemos que agradecer los esfuerzos que se están haciendo y esperemos que no haya ninguna novedad para que puedan pescar el 1 de agosto todos los barcos europeos", afirmó.
El actual acuerdo pesquero entre los Veinticinco y Mauritania, el más importante de la UE en estos momentos, permite pescar allí a un centenar de barcos españoles especies como cefalópodos, crustáceos, demersales o túnidos a cambio de una compensación anual de 86 millones de euros.
Preguntada sobre cuándo entrará en vigor el acuerdo pesquero con Marruecos, Espinosa se limitó a decir que está "a la espera de la convocatoria del consejo extraordinario por parte del Gobierno de Marruecos y cuando tengamos la fecha se la comunicaremos".
ARRANCAR VIÑEDOS
Espinosa también se refirio a la propuesta de la Comisión Europea de arrancar 400.000 hectáreas de viñedos para solucionar la crisis del sector. La ministra afirmó que esta medida "no soluciona en absoluto los problemas" y traerá consecuencias negativas desde el punto de vista medioambiental.
Espinosa reclamó que se busquen "otras fórmulas" como las nuevas prácticas vitivinícolas o ayudas a la comercialización, que destacó como "aspectos positivos" de las propuestas de reforma de Bruselas. Asimismo, aseguró que su postura es "flexible" respecto a la posibilidad de suprimir las ayudas comunitarias a la destilación de crisis.
"Yo estoy convencida de que 400.000 hectáreas levantadas o arrancadas aleatoriamente no solucionan en absoluto el problema de exceso de oferta que tenemos en estos momentos, pero nos quedarían gravísimos problemas medioambientales no solamente en España sino en el resto de Europa porque hay zonas donde no tienen un cultivo alternativo", ni tan solo el olivo, destacó la ministra.
Si los arranques se llevan a cabo siguiendo un criterio de superficie, Espinosa reconoció que la región española "más afectada" sería Castilla-La Mancha. No obstante, precisó que la comunicación todavía no especifica qué baremo se utilizará, ni si será por superficie o por rendimiento.
En todo caso, Espinosa se mostró de acuerdo con el diagnóstico de la Comisión "de que tenemos que tener un sector más competitivo y un sector donde se ajuste la oferta a la demanda", aunque apostó por buscar "otras fórmulas" que no impliquen el arranque de viñedos. También pidió que se incluya en la misma categoría que el vino a los alcoholes y los mostos.
"Hay aspectos también positivos que ya hoy se los vamos a hacer llegar a la Comisión como son nuevas prácticas vitivinícolas y algunos aspectos vinculados con la comercialización que creemos que pueden ayudar al sector", dijo. El objetivo sería "acercarnos a lo que están haciendo los países nuevos productores, pero también acercarnos a los mercados emergentes".
Por lo que se refiere a la abolición de las destilaciones de crisis, señaló que la postura de España es "más flexible" porque reconoce que "la gente no entiende el que se haga una producción para después quemarla". "Eso no significa que la descartemos, significa que abramos las posibilidades a otro tipo de soluciones" para ajustar la oferta y la demanda, ya que la producción no puede controlarse porque depende de "las condiciones climatológicas", concluyó.