Actualizado 09/06/2007 23:21 CET

Los miembros del G-8 acuerdan la reducción en un 50% de los gases con efecto invernadero para 2050

HEILIGENDAMM (ALEMANIA), 9 Jun. (EUROPA PRESS/Clara U. Molina) -

La canciller alemana y anfitriona de la cumbre del G8, Angela Merkel, aseguró en rueda de prensa que los miembros del grupo de países más poderosos del mundo han hecho avances en materia de cuidado medioambiental, alcanzado un acuerdo para la reducción a la mitad de los gases con efecto invernadero para 2050.

Los líderes del G8 coincidieron en que es una necesidad la reducción a la mitad de la emisión de gases de efecto invernadero para 2050. De cara a la reunión que tendrá lugar en diciembre en Bali sobre la materia, Merkel señaló haber "allanado el camino" para "poder empezar a negociar". "Éste fue el punto del encuentro más difícil", apuntó la canciller sobre el acuerdo logrado en materia climática.

"Nadie puede escapar a esta declaración política, es un enorme paso adelante", apuntó la política, quien también dijo que el G-8 intentaría convencer sobre el alcance de estas metas a los países cuya economías son emergentes y que están presentes en el encuentro, China, México, India, Sudáfrica y Brasil.

Sin embargo, asociaciones ecologistas, entre las que se encuentra Greenpeace, declararon estar "profundamente decepcionadas" por el pacto alcanzado tras la reunión de los miembros del G8 tildándolo de "ridículo".

El primer ministro británico, Tony Blair, ya expresó sus esperanzas, tras su encuentro con el presidente estadounidense, George W. Bush, de alcanzar un consenso semejante pero paralelamente admitió la imposibilidad de lograr las ambiciosas propuestas iniciales.

Por otra parte, Merkel señaló ante los periodistas que "no es necesario mediar entre Putin y Bush" por su disputa por los planes estadounidenses de construir un escudo antimisiles en el este de Europa. "Ellos ya se reúnen entre sí", apuntó, "a pesar de que son reglas de protocolo que la anfitriona se siente en medio de sus invitados", señaló, explicando que ella "siempre se sienta entre Bush y Putin".

Merkel volvió a recordar su apoyo a las protestas pacíficas y recalcó la intención del G-8 de seguir situando en el centro la cuestión de Africa, "aunque todos sabemos que éste es un punto complicado", apostilló.