Actualizado 23/09/2015 16:37 CET

Draghi considera necesario "más tiempo" para decidir si se deben aplicar más estímulos

BRUSELAS, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha asegurado que es necesario "más tiempo" para decidir si el actual escenario macroeconómico, marcado por la debilidad de los mercados emergentes y la caída de los precios de las materias primas, exige una ampliación de las medidas de estímulo.

"Es necesario más tiempo para decidir en particular si la pérdida de impulso del crecimiento en los mercados emergentes es de naturaleza temporal o permanente y para evaluar las fuerzas que están detrás de la caída de los precios internacionales de las materias primas y de los recientes episodios de graves turbulencias financieras", agregó.

Durante su comparecencia en el Comité de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, el presidente del BCE incidió en que es "demasiado pronto" para juzgar con suficiente confianza si la actual situación va a provocar un desvío duradero de la trayectoria que esperaban que siguiera la inflación cuando se estableció el programa de compra de activos en junio.

En este contexto, el presidente del BCE aseguró que el instituto emisor vigilará "de forma estrecha" toda la información relevante que vaya surgiendo y el impacto que tendrá en la perspectiva de la estabilidad de precios.

Así, señaló que si alguno de los riesgos a la baja debilitan la perspectiva de inflación en el medio plazo de forma considerable respecto a la actual previsión, el BCE no dudaría en actuar e ir más allá, al mismo tiempo que recordó que el programa de compra de activos cuenta con suficiente flexibilidad para ello.

"Ajustaremos su tamaño, su composición y su duración según sea apropiado si se vuelven necesarios más impulsos de la política monetaria", agregó Draghi, quien defendió que la actual postura del BCE es "efectiva y eficaz" y recordó que sus previsiones contemplan la "plena aplicación" del actual programa.

ENTORNO COMPLICADO.

Por otro lado, Draghi señaló que durante el verano la producción industrial y otros indicadores de actividad han mostrado signos de resistencia, aunque al mismo tiempo el entorno macroeconómico se ha vuelto "más complicado".

En consecuencia, el presidente del BCE recuerda que las últimas previsiones macroeconómicas de la institución apuntan a una recuperación económica más débil y a un incremento más lento de la inflación de lo que esperaba a principios de año.

En este sentido, apunta que la ralentización del crecimiento en los mercados emergentes, un euro más fuerte y la caída de los precios del crudo, y de las materias primas en general, son la principal causa de esta evolución de la economía. "Como resultado, han surgido renovados riesgos para la perspectiva de crecimiento e inflación", añadió.