Archivo - El ministro de Finanzas griego, Kyriakos Pierrakakis, charla con el ministro Carlos Cuerpo en los márgenes del Eurogrupo. - FRANCOIS LENOIR /EUROPEAN COUNCIL - Archivo
BRUSELAS, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea abordarán este jueves y viernes en Luxemburgo las consecuencias económicas de las últimas tensiones en los mercados energéticos, ante el repunte de los precios del gas, la electricidad y el petróleo y su impacto sobre la inflación y la economía europea, en unas reuniones en las que también retomarán el debate sobre un posible impuesto europeo a los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas.
Esta cuestión estará presente ya el jueves en la reunión del Eurogrupo, donde España defenderá combinar medidas a corto plazo para proteger a los consumidores, empresas y colectivos más afectados por las perturbaciones con una respuesta a largo plazo basada en la electrificación, el despliegue de renovables y el desarrollo de redes, con el objetivo de reducir la exposición de la economía europea a futuros 'shocks' externos, según fuentes del Ministerio de Economía.
Ya el viernes, durante el desayuno previo al Ecofin, los ministros retomarán el debate sobre las ganancias extra de las empresas del sector, a petición de seis Estados miembro que reclaman estudiar un marco común a nivel europeo para gravarlas, después de un primer intercambio en su reunión informal de Dublín, donde España pidió a la Comisión que analizara la situación y estudiara posibles medidas para lograr un reparto más justo de las cargas.
Fuentes diplomáticas han advertido, no obstante, de que existen "diferencias considerables" entre los enfoques nacionales y "dificultades considerables" para encontrar una respuesta conjunta, al tiempo que han recalcado que la celebración de este nuevo intercambio no implica que Bruselas haya modificado su posición sobre una eventual propuesta.
Por parte española, se espera que el comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, aproveche la discusión para ofrecer una actualización sobre los "planes" e "intenciones" del Ejecutivo comunitario, aunque fuentes de Economía reconocen que probablemente la Comisión todavía no haya concluido su análisis sobre las ganancias extraordinarias, ya que se trata de una evaluación que "nadie quiere que sea apresurada y poco cuidadosa"
En paralelo, la petición de Italia para que las reglas fiscales permitan un mayor margen ante el impacto del encarecimiento energético también podría aparecer en las conversaciones entre ministros, aunque no figura formalmente en la agenda.
Sobre ello, España considera que el marco actual ya ofrece la "flexibilidad necesaria" para tener en cuenta este tipo de situaciones excepcionales, si bien estudia por separado si recurre a la cláusula nacional de escape, una posibilidad que "se está todavía valorando".
ACUERDO SOBRE LA SUPERVISIÓN DE LOS MERCADOS
El principal expediente legislativo del Ecofin será el paquete de integración y supervisión de los mercados financieros, sobre el que la presidencia irlandesa aspira a cerrar este viernes una posición común de los Veintisiete, después de dedicar también la cena informal de la víspera a tratar de acercar posturas.
España está "firmemente comprometida" con alcanzar un acuerdo general en esta reunión y ve posible alcanzar un compromiso pese a la complejidad de un texto con el que la UE busca avanzar en la integración de sus mercados de capitales y reforzar la Unión de Ahorros e Inversiones.
Entre los asuntos pendientes figuran los criterios para decidir qué grandes operadores, por su relevancia en varios países de la UE, pasarán de estar bajo el control de los supervisores nacionales a ser supervisados directamente a nivel europeo por la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), así como el reparto de las aportaciones de las autoridades nacionales para financiar al organismo.
Con los criterios actualmente sobre la mesa, Deutsche Börse, uno de los principales operadores bursátiles europeos, quedaría fuera de esa supervisión europea y seguiría bajo control nacional, según han confirmado fuentes de Economía, que consideran que la propuesta tiene una base "técnica y sólida" y refleja adecuadamente la naturaleza paneuropea de los distintos operadores.
Para los proveedores de criptoactivos, el texto de compromiso de la presidencia irlandesa distingue entre aquellos considerados significativos y los que no lo son, una fórmula que España ve como una posible "zona de aterrizaje" para cerrar el acuerdo.
VOLATILIDAD Y PAPEL INTERNACIONAL DEL EURO
Antes, en la cita del jueves, los ministros de la zona euro examinarán junto a la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) la situación financiera, con especial atención al mercado de divisas y al comportamiento de la moneda única en un escenario de mayor volatilidad.
España aprovechará el intercambio para defender un mayor papel internacional del euro, un objetivo que, a su juicio, exige profundizar en la Unión Económica y Monetaria y avanzar en la integración de los mercados de capitales, además de mantener debates "ambiciosos" como la creación de un activo seguro europeo.
ESPAÑA MANTIENE SU ASPIRACIÓN A ENTRAR EN LA CÚPULA DEL BCE
Al margen de la agenda formal, se espera que el presidente del Eurogrupo informe a los ministros de los próximos pasos para cubrir la vacante que dejará Isabel Schnabel en el Comité Ejecutivo del BCE, después de que la presidenta de la institución, Christine Lagarde, haya remitido la carta que pone formalmente en marcha el proceso.
Fuentes del Ministerio de Economía han explicado que corresponderá al presidente del foro económico fijar los plazos y decidir en qué reunión pretende adoptar una decisión, aunque han recalcado que en Luxemburgo no se espera ninguna y que la cuestión podría abordarse desde un punto de vista "más logístico".
España mantiene su aspiración de conseguir un puesto relevante en el Comité Ejecutivo, con el exgobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos como apuesta del Gobierno para la futura presidencia del BCE, y asegura que la convocatoria electoral no alterará los contactos para defender una candidatura española, que continuarán con la misma "intensidad", "entusiasmo" e "impulso".