PwC advierte de que la sobrecapitalización de la banca puede ser una rémora para la reactivación económica

La capitalización bursátil de la banca europea ha caído a la mitad desde el inicio de la crisis

Edificios de las sedes de PwC y Cepsa en Madrid. Torre Espacio
Edificios de las sedes de PwC y Cepsa en Madrid. Torre Espacio - EUROPA PRESS - Archivo
Europa Press Economía Finanzas
Publicado: martes, 11 febrero 2020 12:39

MADRID, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -

La banca está más capitalizada y menos expuesta al riesgo que nunca, pero este escenario podría no ser el más adecuado para la sostenibilidad de su negocio y constituir "una rémora" para la reactivación del crecimiento de la actividad en Europa, según concluye el informe 'Unión Bancaria, ¿un negocio sostenible?' elaborado por PwC.

El estudio constata que la presión regulatoria sobre los bancos en los últimos años ha conllevado un incremento de sus niveles de capital y solvencia hasta cifras históricas, pasando la ratio CET1 del 11,3% en 2005 al 14,4% actual y multiplicándose por tres el colchón de solvencia desde el inicio de la crisis.

"La duda que surge es si esa fortaleza y esa tendencia son adecuadas para la actual coyuntura económica, caracterizada por la apatía de la actividad. Muchos expertos temen que lleguemos a estar inmersos en una especie de japonización de la economía, con crecimientos del PIB muy pequeños o nulos", advierte PwC.

En esta línea, el informe apunta que el exceso de capital y su consiguiente perjuicio para la capacidad de los bancos de conceder crédito podría constituir "una rémora para la reactivación económica".

Por otro lado, una segunda reflexión recuerda que el elevado nivel de capital alcanzado por la banca europea no ha servido para mejorar la rentabilidad del sector ni para atraer a los inversores. "Cuanto más capital se requiere, el ROE más sufre y más ahuyenta a los inversores, con la consiguiente inestabilidad percibida por el mercado", alerta PwC.

De hecho, la capitalización bursátil de las principales entidades financieras europeas se ha reducido un 50,9% desde el inicio de la crisis en 2007, mientras que la de los bancos estadounidenses ha mejorado un 72,1%.

Aunque las ayudas recibidas durante la crisis fueron "muy similares", estas diferencias se explican por la celeridad a la hora de afrontar la crisis que hubo en EE.UU., la infraestructura más diversificada de los bancos norteamericanos en ese momento y los bajos tipos de interés en Europa en los años posteriores a la crisis, muy inferiores a los de Estados Unidos, según PwC.

El informe resalta que cuanto más rentable sea un banco, más solvente resulta, por su capacidad para generar reservas, lo que motiva que el sector "pida a gritos" que el supervisor no considere solo la solvencia estática (el CET1), sino también la solvencia dinámica, entendida como su capacidad de generar resultados y reservas, con una "prudente" gestión del dividendo.

FRENO A LAS EXIGENCIAS DE CAPITAL

"Es decir, que se ponga freno a los requerimientos de capital para que el valor en bolsa se recupere de una vez y contribuya a la estabilidad del sector financiero, fin último de los supervisores", explica el informe.

El estudio también analiza la irrupción en el sector financiero del concepto de finanzas sostenibles y cómo este puede cambiar la forma de hacer banca, pues las instituciones europeas están presionando a las entidades de crédito para que incorporen la sostenibilidad a su forma de trabajar y promuevan la transición hacia una economía sostenible.

El socio responsable de la Unidad de Regulación Financiera y Riesgos de PwC, Alberto Calles, considera "lícito" cuestionarse si la Unión Bancaria está generando "una situación regulatoria que dificulta el reto de hacer sostenible el negocio bancario".

"De la misma manera, cabe preguntarse en qué medida este empuje internacional de la sostenibilidad puede ser para la banca una oportunidad en la búsqueda de su propia sostenibilidad o, por el contrario, provocará que al sector bancario se le exija la responsabilidad de ser el controlador de esa transición de forma similar a la que en su día se le exigió para prevenir el blanqueo de capitales", ha señalado Calles.

RECOMENDACIONES

El informe de PwC propone algunas recomendaciones para que las entidades puedan lidiar con este escenario, como "aprender a surfear la ola de las finanzas responsables", siendo conscientes de las posibilidades que se abren y del gran potencial de negocio y aprovechando la ola para mejorar la reputación del sector.

Asimismo, recomienda a las entidades "espabilar para responder a los competidores emergentes", transformando la organización interna y asociándose con compañías tecnológicas para aprovechar su experiencia del cliente, su conocimiento del análisis de datos y su "olfato" para detectar las nuevas tendencias tecnológicas.

En la misma línea, apunta que los bancos también pueden desarrollar filiales especializadas en Internet y dispositivos móviles, complementarias a las redes físicas, para frenar la competencia y distribuir digitalmente sus productos financieros, conectando con las generaciones de clientes más jóvenes.

Otra propuesta de PwC consiste en mejorar el sistema de concesión de préstamos, realizando cuanto antes la reforma para adaptarse a la nueva normativa, que exige cambios significativos en los procedimientos de gobernanza, análisis de riesgos, pricing, inclusión de principios de sostenibilidad y vigilancia y control. "Aunque sea a regañadientes, se trata de una buena oportunidad para mejorar el sistema de concesión de préstamos y prevenir el incremento de las tasas de morosidad en caso de que se produzca un cambio en el ciclo económico", señala.

Finalmente, PwC recomienda a los bancos "estar atentos" para hacer frente al endurecimiento de las exigencias de regulación, supervisión y resolución. "Aunque la presión formal sobre los requerimientos de capital se ha congelado, hay determinadas novedades que en la práctica suponen un endurecimiento de las obligaciones de los bancos", advierte el informe.

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