Publicado 10/06/2020 12:09:11 +02:00CET

Las pymes españolas temen un deterioro del acceso al crédito bancario en los próximos meses

Monedas y billetes de euro
Monedas y billetes de euro - EUROPA PRESS - Archivo

MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un porcentaje significativo de pequeñas y medianas empresas españolas han expresado su preocupación con respecto de un importante deterioro en su acceso a la financiación bancaria en los próximos meses a raíz del impacto de la crisis de la Covid-19, según los resultados de la encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas del área del euro (SAFE, por sus siglas en inglés), publicada por el Banco Central Europeo (BCE) y recogida por el Banco de España.

La encuesta, que cubre el período comprendido entre octubre de 2019 y marzo de 2020 y cuya recogida de datos tuvo lugar entre el 2 de marzo y el 8 de abril, constata que un porcentaje neto del 12% de las pymes españolas, similar al 11% del conjunto de la Unión Económica y Monetaria, prevén que, para el periodo que va desde abril a septiembre de 2020 "podría producirse un importante deterioro en su acceso a la financiación bancaria", hecho que no ocurría desde la crisis de deuda soberana de 2012, aunque entonces el porcentaje máximo registrado fue del 18%.

"Este resultado contrasta con las expectativas de los bancos recogidas en la Encuesta de Préstamos Bancarios en fechas similares, que apuntan a una relajación de los criterios de admisión previstos para el segundo trimestre", apunta el Banco de España.

La institución advierte de que es posible que las empresas encuestadas no hayan tenido suficientemente en cuenta en sus respuestas el impacto positivo sobre su acceso a la financiación que se deriva del programa de avales del ICO, que ha supuesto la concesión de más de 30.000 millones de euros a cerca de 200.000 pymes españolas
entre finales de marzo y mediados de mayo.

En sentido contrario, señala la institución liderada por Pablo Hernández de Cos, también podría darse el caso de que las pymes, aun con este programa de garantías públicas, anticipen que su acceso al crédito va a ser más difícil en los próximos meses como consecuencia del deterioro de su situación económica.

De hecho, por primera vez desde desde 2013, el número de empresas encuestadas que declararon un aumento de las ventas fue inferior al de
las que señalaron lo contrario, y la diferencia entre ambos grupos se situó en un -5%, frente al dato positivo del 15% registrado en la encuesta anterior y al -2% del conjunto del área del euro.

Esta circunstancia, unida al aumento de los costes tanto laborales como de otro tipo, determinó que un mayor número de empresas declararan un descenso de los resultados económicos, registrándose un porcentaje neto negativo del -20%, frente al -7% registrado en la ronda previa y al -15% del conjunto del área del euro.

Al ser preguntadas por su principal preocupación, la falta de clientes fue señalada por el 23% de pymes españolas, mientras que en el conjunto de la Unión Económica y Monetaria el problema mencionado con mayor frecuencia fue, por quinta vez consecutiva, la escasez de mano de obra cualificada, con un 24% de empresas.

En contraposición, el acceso a la financiación volvió a ser, de entre todos los factores incluidos en esta pregunta, el citado por un menor número de compañías, un 8% tanto en España como en la Unión Económica y Monetaria, porcentajes muy similares a los registrados seis meses antes.

En este contexto, la proporción de pymes españolas que solicitaron préstamos bancarios repuntó significativamente, aumentando en 6 puntos porcentuales, hasta situarse en un 37%, frente al 29% de la Unión Económica y Monetaria.

Por su parte, la percepción de las empresas sobre su acceso a la financiación bancaria continuó mejorando, aunque lo hizo de nuevo a un ritmo inferior al de los períodos precedentes en un contexto en el que aumentó el porcentaje de pymes que consideraron que la situación económica general perjudicaba la obtención de nuevos créditos (un 31%, cinco puntos más que en el período anterior).

Asimismo, durante el periodo analizado también creció la proporción neta de las pymes que informaron de que el deterioro de su situación específica era un obstáculo para el acceso a la financiación bancaria (hasta un 24%, valor que no se alcanzaba desde junio de 2013). En cambio, un 14% de las pymes españolas siguieron percibiendo una mejora de la disposición de las entidades a otorgar préstamos.

De su lado, el porcentaje de las pymes españolas cuyas peticiones de financiación fueron rechazadas se mantuvo en niveles similares a los del semestre previo, en torno al 4%, cifra solo un punto inferior a la registrada en el conjunto de la Unión Económica y Monetaria.

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