La renuncia temporal de González allana la primera junta de Torres como presidente de BBVA

Carlos Torres declara sobre los resultados en los tres primeros meses del año
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 14/03/2019 18:33:52CET

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

La repentina renuncia temporal de Francisco González a sus cargos como presidente de honor y de la fundación de BBVA un día antes de la celebración de la junta ordinaria del banco, quita presión a Carlos Torres en la que será su primera reunión con accionistas desde que asumió la presidencia de la entidad.

El orden del día de la junta que se celebra este viernes en Bilbao, apunta a cuestiones de importancia como la propia renovación de Torres como 'número uno' de BBVA o la aprobación de la retribución de la cúpula en el ejercicio 2018, pero a la cita se llega con la sombra del 'caso Villarejo' aún por despejar.

Todos los focos estarán pendientes de si Torres avanza algún detalle de la investigación abierta por el banco sobre la supuesta contratación por parte de la entidad de los servicios de inteligencia de la firma de detectives Cenyt, vinculada al excomisario José Manuel Villarejo entre 2004 y 2005, cuando Francisco González llevaba el timón de BBVA.

Supuestamente, la firma de Villarejo tejió una red de escuchas telefónicas ilegales con el objetivo de desestabilizar un intento de asalto al banco liderado por el expresidente de Sacyr, Luis del Rivero, y otros empresarios. Entre los espiados estarían miembros del entonces Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, como el exdirector de la Oficina Económica de Moncloa, Miguel Sebastián o la exvicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, además de empresarios, miembros de organismos y periodistas.

Aunque no se prevé una junta fácil a causa de este asunto, la dimisión temporal de González puede haber ayudado a calmar los ánimos del sector más crítico (sindicatos, consumidores y minoritarios). Hasta el momento, la reunión más comprometida de la historia del banco fue la de 2002, cuando se apartó al clan de Neguri de la cúpula por la externalización de sus planes de pensiones en paraísos fiscales.

El presidente de BBVA ha pedido esperar a los avances de la "profunda y exhaustiva" investigación que lleva a cabo PwC junto a Garrigues con el apoyo de Uría Menéndez antes de adoptar conclusiones.

BBVA abrió el pasado verano una investigación interna para detectar indicios que probaran la relación del banco con la firma de Villarejo, si bien desde enero, una vez estalló el escándalo, quiso dar un paso más fichando a expertos externos y encargando un informe 'forensic' a la consultora.

Tanto el BCE como el Banco de España han urgido a BBVA a concluir cuanto antes la investigación para evitar un mayor daño reputacional al banco. Paralelamente, el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional pidió hace unas semanas al banco toda la documentación relativa al 'caso Villarejo'.

Torres ha calificado de "deplorable y muy grave" esta supuesta conducta en el caso de que sea probada y ha asegurado que en función del resultado tendrá "tolerancia cero" y actuará "sin contemplaciones de algún tipo" ante los responsables de esta conducta.

En la última presentación de resultados anuales, que también fue la primera a la que acudía en calidad de presidente, rompió una lanza en favor de su predecesor en el cargo, del que dijo que era "un ejemplo a seguir".

LOS SINDICATOS PEDIRÁN EXPLICACIONES

Además de los sindicatos, que acudirán en grupo a la junta (CCOO, UGT y ACB), y que en el turno de palabra pedirán, entre otras cosas, "celeridad y que se aclare de una vez por todas" el 'caso Villarejo', así como explicaciones sobre el elevado sueldo de la cúpula, según fuentes sindicales consultadas por Europa Press, los fondos internacionales también estarán atentos a las respuestas que Torres proporcione.

BBVA cuenta con una base accionarial muy atomizada, siendo el mayor accionista BlackRock con el 5,93%. Barclays, UBS, JP Morgan, Société Générale y The Bank of New York International Nominees también se colocan como accionistas significativos, aunque por debajo del 3%.

No se descarta que otras agrupaciones de accionistas tomen la palabra para exigir a Torres que se esclarezca cuanto antes el supuesto caso de espionaje contratado por el banco, como Adicae, que acudirá en representación de pequeños ahorradores y que exigirá que ofrezca una disculpa a los afectados por el entramado, entre los que se encuentra la propia asociación.

Así, después de haber obtenido unos muy buenos resultados en el ejercicio 2018, periodo durante el que BBVA alcanzó un beneficio neto de 5.324 millones de euros (+51% interanual), Torres también deberá encarar su propia renovación como consejero o la votación consultiva del informe anual sobre remuneraciones de los consejeros del ejercicio 2018, que ha sido cuestionado por los sindicatos.

Una vez presentada la trayectoria y resultados de la entidad en 2018 por el presidente y el consejero delegado, Onur Genç, cargo que también debe ser ratificado por los accionistas, se votará, como punto primero del orden del día, la aprobación de las cuentas anuales y del informe de gestión, la aplicación del resultado y la aprobación de la gestión social.

BBVA propone a sus accionistas un pago en efectivo en abril de 0,16 euros brutos por acción como dividendo complementario del ejercicio 2018, un 7% superior al pago de un año antes. La política del banco consiste en repartir un dividendo de entre el 35% y el 40% de los resultados del año, con una remuneración 100% en efectivo.

Entre los puntos a tratar también se incluyen otros de tipo recurrente como la delegación de facultades en el consejo de administración para formalizar, subsanar, interpretar y ejecutar los acuerdos que adopte la junta general.

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