CAMPDEVANOL (GIRONA), 5 (EUROPA PRESS)
La empresa Comforsa (antigua La Farga Casanova), participada por la
Generalitat, ha anunciado que presentará un expediente de regulación
de empleo para 250 trabajadores durante dos meses, debido a la caída
de pedidos procedentes de Estados Unidos.
La compañía, dedicada a la forja y la fundición, fabrica piezas
para el sector del transporte pesado. Su principal cliente en Estados
Unidos ha realizado una reestructuración que ha afectado a un millar
de trabajadores y además tiene gran número de piezas en "stock".
El expediente de regulación afectará a todos los trabajadores de
Comforsa en Ripoll y a una de las plantas que posee en Campdevànol.
La dirección y los sindicatos deben negociar si los trabajadores en
regulación percibirán o no el 100 por ciento del sueldo, si deberán
recuperar los días o si pueden trabajar en la otra planta de
Campdevànol, que se dedica a la forja y donde hay muchos pedidos.
Comforsa, conocida antes por su nombre histórico de La Farga
Casanova, ha atravesado diversas crisis. En 1990 remontó la última
situación difícil gracias a un plan de viabilidad suscrito por
trabajadores, la dirección y la Generalitat.
La sociedad Comforsa está integrada por la Generalitat, los
directivos de la antigua La Farga, el gobierno de Cantabria (donde
hay una planta) y por los trabajadores. Durante varios años se barajó
la posibilidad de que Comforsa fuera absorbida por un grupo vasco, lo
que finalmente no cuajó ante las reticencias de la Generalitat.