Economía/PGE.- La CEOE teme que el Gobierno suba el Impuesto sobre Sociedades en 2011 para no dejar caer los ingresos

Actualizado 20/10/2010 20:00:13 CET

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

La CEOE cree que las previsiones macroeconómicas del Gobierno para 2011 son muy "optimistas" y no se cumplirán, por lo que el Ejecutivo podría "caer en la tentación" de acometer nuevas subidas de impuestos, especialmente en Sociedades, según indica en un informe que ha sido debatido hoy por sus órganos de gobierno.

Si bien, los empresarios alertan de que la subida acumulada de la presión fiscal entre 2010 y 2011 ha alcanzado los 9.500 millones de euros y avisa de que, por tanto, "ya se ha superado sobradamente la capacidad de la economía" para aguantar nuevas subidas impositivas.

"La política tributaria de un país es algo bastante más serio que un simple mecanismo de obtención de ingresos y no puede convertirse en la tabla de salvación ante la incapacidad de gestionar eficientemente el gasto", señalan.

Los empresarios creen que sus temores son fundados. Según indican, los Presupuestos para 2011 prevén un incremento del 9,3% en la recaudación por Impuesto sobre Sociedades, aunque los últimos datos de recaudación hasta agosto de este año reflejan una caída del 23,4%.

"Parece excesivo pasar del 23,4% actual al 9,3% a no ser que se esté pensando en acometer alguna modificación del Impuesto sobre Sociedades en 2011 que no haya sido anunciada", indica el informe.

MÁS RECORTES DEL GASTO.

Los empresarios creen que antes de subir impuestos, el Gobierno podría hacer un esfuerzo adicional en el capítulo de los gastos. Según explican, es preciso "introducir mayor racionalidad en el tamaño del sector público".

"Convendría revisar aquellas competencias entre administraciones que dan lugar a solapamientos y faltas de coordinación o revisar el tamaño mínimo de las corporaciones locales para gestionar eficientemente los recursos públicos", añaden.

Al mismo tiempo, la CEOE considera que los Presupuestos para el año que viene "penalizan las políticas destinadas a incrementar el potencial de crecimiento de la economía a medio plazo".

En este sentido, lamenta el recorte del 40% en infraestructuras y el descenso del gasto en innovación, política industrial y promoción exterior. Mención especial merece también para los empresarios la falta de apoyo de las cuentas públicas al empleo que refleja, a su juicio, la caída del gasto en políticas activas de empleo.

Finalmente, la patronal pide que el superávit de la Seguridad Social sea sustituido por un equilibrio en las cuentas, ya que el excedente previsto es incompatible con la austeridad, con la viabilidad de las empresas y el mantenimiento del empleo.