Archivo - Uno de los voluntarios de la asociación El Taller. - AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA - Archivo
MADRID 13 Jul. (EUROPA PRESS) -
Fedea propone adaptar el sistema de pensiones y la jubilación a la nueva realidad demográfica para garantizar la equidad entre generaciones con propuestas como que se compatibilice la pensión con el trabajo mediante una jubilación gradual.
Así se recoge en el estudio 'Instituciones, Envejecimiento y Equidad Intergeneracional', elaborado por José Ignacio Conde-Ruiz, que sostiene que el principal obstáculo para la equidad intergeneracional "no es económico, sino institucional".
Según el informe, el envejecimiento demográfico incrementa el gasto en pensiones, sanidad y dependencia, al tiempo que reduce el peso de la población en edad de trabajar, lo que limita el crecimiento de la renta per cápita y dificulta la financiación del Estado del bienestar.
En este contexto, el estudio plantea adaptar el sistema de pensiones a la nueva longevidad mediante distintas medidas, entre ellas una jubilación gradual que permita compatibilizar la percepción de la pensión con el trabajo a jornada reducida, el desarrollo efectivo de la cobertura de la dependencia como seguro colectivo y la adhesión automática a planes de pensiones de empleo complementarios ('auto-enrolment').
Asimismo, propone priorizar los recursos públicos hacia políticas que impulsen el crecimiento económico y la productividad a largo plazo, como la educación, la I+D+i, las infraestructuras estratégicas o la lucha contra la pobreza infantil.
El trabajo señala que el gasto asociado al envejecimiento aumentó 5,3 puntos del PIB entre 1995 y 2024, mientras que la inversión pública descendió del 4,4% al 2,7% del PIB.
Además, indica que el dividendo demográfico, que aportó 0,44 puntos anuales al crecimiento del PIB per cápita entre 1980 y 1999, pasó a restar 0,19 puntos entre 2000 y 2019 y las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntan a que seguirá siendo negativo en las próximas décadas.
Junto a la reforma del Estado del bienestar, Fedea plantea otras medidas para corregir el sesgo intergeneracional, como reducir la edad de voto a los 16 años, crear figuras institucionales de representación del largo plazo y exigir memorias de impacto intergeneracional en las normas con efectos sobre el futuro.
Asimismo, propone implantar reglas fiscales con perspectiva intergeneracional, entre ellas hacer efectiva la prohibición del déficit estructural prevista en el artículo 135 de la Constitución y establecer una regla por la que cada euro adicional destinado a gasto orientado a las personas mayores vaya acompañado de otro euro equivalente para políticas dirigidas a las generaciones futuras, sin recurrir al endeudamiento.