Al menos cinco grandes empresas que empleaban a más de 1.500 empleados cerraron en Castilla y León en 2001

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: sábado, 6 abril 2002 15:35

VALLADOLID, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

El anuncio esta semana del cierre de la fábrica de galletas

Fontaneda, ubicada en la localidad palentina de Aguilar de Campoo,

por parte de la empresa United Biscuits Group, ha elevado a seis el

número de grandes empresas que en el último año ha tomado la trágica

decisión de cerrar las factorías que tenían en la región, decisión

que ha afectado a más de 1.500 trabajadores.

Alfacel, Enertec Delphi-Packard, Cellophane o Yazaki Monel son

algunas de ellas. A éstas habría que sumar las empresas que ya han

anunciado su quiebra como son Tecnauto, Grafibur o Antibióticos. La

multinacional de la alimentación United Biscuits Group (UB) anunció

el pasado jueves el cierre de la fábrica de galletas Fontaneda en la

localidad palentina de Aguilar de Campoo en la que trabajan un total

de 212 personas.

En concreto, la decisión del cierre de la planta palentina está

motivada en la "infrautilización del centro", que en la actualidad

trabaja a un 35 por ciento de su capacidad de producción, y en la

necesidad de reducir los costes ante la situación de la economía

mundial.

Asimismo, UB se refería a las limitaciones de la planta, situada

en pleno centro urbano de la ciudad, "lo que hace difícil su

ampliación para hacerla más competitiva y con instalaciones

antiguas". En el mes de abril, la empresa de tripas celulósicas

Alfacel confirmaba sus negativas expectativas de futuro y cerraba sus

puertas a la producción, decisión que afectaba a una plantilla de 230

trabajadores, la mayoría de Dueñas (Palencia).

Mientras que la Junta buscaba fórmulas para recolocar a los

trabajadores, los sindicatos de la región intentaban la prejubilación

de los empleados mayores de 55 años con el fin de que éstos no

pasasen a engrosar las listas del paro.

Un mes después, el 28 de mayo del 2001, era la multinacional de

cableado Delphi-Packard la que anunciaba un expediente de regulación

que afectaba a 424 trabajadores de los 504 empleados de la planta de

Olvega (Soria). El expediente daba la oportunidad al 15 por ciento de

la plantilla de optar al traslado a la planta de Tarazona, en

Zaragoza.

A finales de año, los directivos de la empresa japonesa Yazaki

Monel, que empleaba a cerca de 200 trabajadores en la fabricación de

cableado e instalaciones eléctricas de automoción para la marca

Nissan, comunicaban al comité de empresa y a la plantilla el cierre

de la fábrica, cuya producción tenía intención de trasladar a

Marruecos.

También a finales de 2001, en noviembre, la empresa belga Unión

Chemical Belgie, propietaria de Cellophane, antigua empresa de

plásticos con sede en Burgos, y que empleaba a más de 263

trabajadores anunciaba el cierre de esta fábrica aduciendo razones de

falta de productividad. El proceso empezó en abril de 2000 cuando se

planteó un expediente de regulación de empleo que afectó a 92 de los

337 empleados que componían la plantilla.

En Valladolid, Enertec, empresa de fabricación de máquina de

papelera, solicitaba el pasado mes de noviembre de 2001 el expediente

de suspensión de pagos tras acumular un pasivo de 3.500 millones de

pesetas y después de verse inmersa en multitud de deudas con sus 93

trabajadores que llevaban sin cobrar sus nóminas desde el pasado mes

de agosto. Los trabajadores, en huelga indefinida desde el 5 de

noviembre, acamparon en la plaza Mayor de la capital vallisoletana

para exigir una solución y realizaron diversas movilizaciones

aprovechando los actos culturales que se celebraron en la capital.

El cierre de Enertec afectó, además, a los trabajadores de GLV,

con lo que el número total de afectados por esta medida ascendía a

170. Además, en este cómputo hay que tener en cuenta el cierre de la

fábrica Revilla Dos, en Soria, tras ser asumida por la empresa

cárnica Campofrío. Esta absorción se saldó con la creación de una

nueva sociedad, Sala de Despiece Soriana, para la prestación de

servicios de deshuese y clasificado de productos cárnicos.

También es significativo el caso de Sintel en el que sus

trabajadores lograron llamar la atención de ciudadanos y políticos

con su acampada de varios meses en el madrileño Paseo de la

Castellana. El cierre de Sintel afectó a alrededor de 500

trabajadores de Castilla y León.

Por otra parte, al menos tres grandes empresas regionales han

anunciado su quiebra en los últimos meses: la vallisoletana Tecnauto

que cuenta con una plantilla de 117 personas, la burgalesa Grafibur

que tiene un centenar de empleados y Antibióticos de León que suma

una plantilla de 430 trabajadores.

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06-Abr-2002 13:32:46

(EUROPA PRESS)

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