Actualizado 06/02/2020 17:40 CET

Béjar (ex BBVA):"Francisco Gonzaléz me dijo que había que trabajar con quien dijera Corrochano"

DCN

Béjar, cesado de Distrito Castellana Norte tras conocerse el caso, ponía al corriente de las decisiones del presidente a otros altos directivos

MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

El exdirectivo y expresidente de Distrito Castellana Norte (CDN) Antonio Béjar reconoció en su declaración judicial ante el juez del 'caso Tándem' en la Audiencia Nacional que el expresidente del BBVA Francisco González le dijo personalmente, durante un encuentro en su despacho, que debían contratar para un tema de investigación a impagados con la empresa que indicara el jefe de seguridad del banco, Julio Corrochano, que resultó ser Cenyt, la agencia de detectives del comisario jubilado en prisión José Manuel Villarejo.

Así consta en la grabación de la declaración judicial que obra en el sumario de la pieza 9 de 'Tándem', que investiga los contratos entre Villarejo y el banco y a la que ha tenido acceso Europa Press. Béjar añade que todo lo que González le decía sobre este asunto lo ponía puntualmente en conocimiento de otros altos directivos de la entidad.

La contratación de Cenyt, empresa cuyo nombre no le aportó González a Béjar en el citado encuentro, se realizó después de que el banco no obtuviera resultados con otra agencia diferente, Kroll, que fue fichada través del despacho británico Simons&Simons a propuesta de José Ignacio Goirigolzarri, por entonces consejero delegado de la entidad.

Béjar, que ejercía de responsable de recuperación de créditos de BBVA, había empezado a despachar en octubre de 2008 directamente con González porque el presidente estaba preocupado por las altas deudas, cercanas a los 700 millones de euros, que empresas inmobiliarias mantenían con la entidad, y sospechaba que sus directivos las "habían hurtado" de la Justicia.

Tras el fracaso de Kroll, ya a principios de 2009, González le dijo a Béjar en uno de sus encuentros: "Esa firma no sirve, vais a trabajar con una empresa que va a contratar Julio Corrochano". Béjar precisó al juez, en respuesta a preguntas de su abogado, que, como siempre, contó lo ocurrido a varios directores generales, entre los que se encontraba Eduardo Arbizu, entonces director de asesoría jurídica del banco, y a partir de ahí "se empezó a trabajar con Cenyt".

A preguntas del fiscal, Béjar detalló que fueron varias personas las que informaron a González de que Kroll no había funcionado. "Él (FG) bajaba tres líneas para hablar conmigo porque no quería ver el banco únicamente a través de la primera línea. Él era una persona de entrar en los temas y bajaba más niveles. Cuando yo salía, él le decía a Asúa, Arbizu o Castro lo que había hablado conmigo y yo, a su vez, también les decía lo que había dicho el presidente, y así se cerraba el círculo".

CONTRATACIÓN, ORDEN DIRECTA DE FG

A lo largo de su declaración ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, Béjar explicó que más tarde conoció que BBVA ya había contratado con Cenyt anteriormente, en 2004, y que la normativa de la entidad exige la intervención de varios departamentos, entre los que se encuentra el de servicios jurídicos, auditoría interna y cumplimiento normativo.

Preguntado si no le extrañó que fuera el jefe de seguridad, Corrochano, quien firmó el contrato con Cenyt, el exdirectivo explicó que no, al tratarse de una orden directa del presidente González. "Él dijo: vais a trabajar con la empresa que va a contratar Corrochano. Existiendo esa línea jerárquica, poco teníamos que hacer", relató.

Béjar apuntó que la única persona que conocía en Cenyt era Rafael Redondo y que la primera vez que escuchó hablar de Villarejo fue a raíz de sus apariciones en televisión a cuenta del asunto del 'pequeño Nicolás'.

Fue en 2016 cuando descubrió que Cenyt y Villarejo estaban vinculados, pero todavía entonces no conocía sus métodos. "Para mí, era un comisario que tenía líos en la prensa. Yo lo que asocié fue que una persona con líos resultaba estar metida en Cenyt y que yo había trabajado con Cenyt", relató.

SE SALTARON TODOS LOS CONTROLES

Sobre los métodos de la agencia del excomisario, Béjar manifestó se saltaron todos los controles internos del banco, pues fallaron los procesos de homologación y filtrado de proveedores, de servicios jurídicos y de auditoría interna, entre otros, lo que contrasta con el "sofisticado e intenso" modelo de control de BBVA.

Como "intuición" personal, el exdirectivo declaró ante el juez que la probabilidad de que Cenyt trabajase durante 13 años con el banco sin que auditoría interna hiciese nunca un informe al respecto es "tendente a cero".

"La probabilidad de que eso pudiera haber existido sin que nadie se diera cuenta, que a lo largo de 13 años ningún fallo en los procesos de control de homologación, contratación, prestación de servicios y auditoría interna hubiese sido detectado, a mí me parece, personalmente, imposible", indicó Béjar.

El exdirectivo resaltó que el banco se enorgullecía constantemente de hacer las cosas bien, lo que unido a que el asunto estaba ordenado por González y controlado por Arbizu, le llevó a dar por hecho que toda la alta dirección era conocedora y que se habían cumplido todos los controles.

"Había una cultura instaurada por el presidente durante 20 años de que todo debía ser legal, ético y publicable. Él (FG) siempre decía: cualquier cosa que se haga aquí, que si mañana lo vemos en un periódico, nadie se sienta avergonzado de lo que ha decidido", recordó.