MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRES) -
El fiscal pidió hoy la absolución de los intermediarios Antonio
Navalón y Diego Magín Selva del delito de falso testimonio que les
imputa Mario Conde y el abogado Juan Francisco de Rojas por mentir en
el juicio por el "caso Argentia Trust". En la vista celebrada hoy por
esta causa ante el Juzgado Penal número 11 de Madrid el Ministerio
Público dijo que los acusados faltaron a la verdad, si bien no hubo
delito porque actuaron amparados en su derecho constitucional de no
declarar contra sí mismos.
Durante la lectura de su escrito de calificación definitivo, el
fiscal reconoció que Navalón y Magín Selva, para quienes las
acusaciones particulares piden 4 años y 2 meses de prisión, "no
dijeron la verdad" al declarar en su día como testigos que no sabían
nada de Argentia Trust, aunque esto no puede considerarse falso
testimonio porque "chocaría con el artículo 24 de la Constitucion,
que no hace distinciones y dice que todo aquel preguntado por un
hecho tiene derecho a no declarse culpable".
"No se le puede decir a un testigo "diga usted la verdad" y a
continuación preguntarle si se ha quedado con el dinero de una
apropiación indebida", insistió el representante del Ministerio
Público.
La acusación pública dijo no compartir la tesis de las acusaciones
particulares de que las declaraciones de los intermediarios
condicionaran la condena del ex banquero en el caso Argentia Trust
por la Audiencia Nacional. Alegó que la propia sentencia no consideró
creíbles estas manifestaciones, "es decir, que si mintieron de nada
sirvió", aseveró.
A juicio del fiscal, Conde fue condenado por no hallar el tribunal
una justificación suficiente para el pago de 600 millones de pesetas
realizados por cuenta de Banesto a Argentia Trust en 1990, aunque no
pudo clarificar dónde fue el dinero. Agregó que gracias a la comisión
rogatoria cursada a Suiza con motivo de esta causa hoy sí se sabe que
el dinero fue a parar a una cuenta propiedad de Magín Selva, si bien
esto, a su juicio, no hubiera salvado al ex presidente de Banesto de
la condena, todo lo más habría considerado a los intermediarios
coautores del delito.
Durante sus declaraciones hoy en esta vista, tanto Magín Selva como
Navalón insistieron en las tesis expuestas durante la instrucción de
la causa. Esto es, Selva explicó que durante el juicio por el "caso
Argentia Trust" dijo no haber cobrado de los 600 millones de pesetas
para no autoinculparse en un delito fiscal y para evitar implicar en
el mismo delito a Conde, mientras que Navalón negó de nuevo haber
cobrado.
Magín Selva reconoció hoy que en el momento del juicio sí sabía donde
estaba el dinero -una comisión rogatoria posterior puso en evidencia
el ingreso en cuentas de los acusados de diversas cantidades que
habían sido transferidas desde una cuesta en Suiza de la sociedad
panameña Shaw and Peguelis, donde había pasado el dinero de Banesto-.
Por su parte, Navalón reconoció que disfrutaba de una tarjeta
American Express con cargo a la citada cuenta Suiza que le otorgó
Magín, y que posteriormente dicha cuenta pasó a ser de su propiedad,
aunque en el momento del juicio no dijo nada de este asunto porque
sólo se le pregunto si había cobrado de los 600 millones. "Dije que
no y hoy me reafirmo en esa declaracion", dijo.
Mario Conde, que fue conducido a este juicio desde prisión para
declarar como testigo, señaló que él nunca oyó hablar de "Argentia
Trust" hasta que vió este nombre en la prensa, y que había contratado
a los intermediarios, a quienes conoció a través de su directivo
Fernando Garro, para "mejorar el clima" adverso que existía por parte
del Banco de España y del ministro de Economía Carlos Solchaga a la
consecución de exención fiscales para crear la Corporación Banesto.
El ex banquero dijo que los 600 millones de pesetas que el pactó con
Navalón fueron pagados por este trabajo (en principio comprometió
1.200 millones, pero sólo se consiguió la mitad de las exenciones
previstas) y alabó la labor de los intermediarios en este terreno.
Por ello, considera que sus declaraciones durante el juicio le
perjudicaron gravemente.
A continuación testificó Garro, quien mostró diversas contradicciones
con respecto a la declaración de Conde. Negó haber presentado al ex
banquero y los acusados ni haber reconocido al primero que había
cobrado una comisión de 30 millones de pesetas de Argentia que le
pagó Magín Selva. Dijo que es cierto que éste le dejó un dinero,
aunque era porque necesitaba "pagar unas facturas de Conde" y lo
devolvió al poco tiempo.
Por su parte, el abogado de Conde, Juan Carlos Lara, defendió la
condena de los acusados porque considera acreditado que "fueron ellos
los que cobraron el dinero de Argentia Trust y nunca expusieron al
tribunal esta circunstancia", lo que condicionó la condena de Mario
Conde por la Audiencia Nacional y su posterior ratificación por el
Tribunal Supremo. Con la misma tesis coincidió la acusación
particular representada por el abogado Juan Francisco de Rojas.
Por su parte, la defensa de Magín Selva reconoció que el hecho de que
hoy se sepa que los fondos de Banesto fueron para su representado no
cambiaría el fallo de la sentencia de "Argentia Trust", y agregó que
su cliente "no podía decir que él había recibido el dinero porque
podía redundar en una infración fiscal".
Considera que por esta circunstancia no puede considerarse que Magín
Selva actuara en calidad de testigo -con deber de decir verdad-
durante el juicio, que además su testimonio "no faltó sustancialmente
a la verdad" y que su contenido no se dirigía contra Mario Conde. El
letrado de Navalón, Ignacio Ayala, criticó que Conde pretenda con
este proceso "una revisión sobre una sentencia ya firme" y agregó que
la declaración de su cliente no lesionó deber jurídico alguno.
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02-Abr-2003 18:49:29
(EUROPA PRESS)
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