El vicepresidente primero Y ministro De Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y la vicepresidenta Tercera y ministra De Tnansición Ecológica, Sara Aagensen, se reúnen con operadores del sector gasista y petrolero. - MINISTERIO DE ECONOMÍA
MADRID 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, se han reunido este lunes con operadores gasistas y petroleros, en un encuentro en el que han participado los consejeros delegados de Enagás y Exolum, así como representantes de las asociaciones AICE y Sedigas.
El Ejecutivo retoma así la ronda de reuniones sectoriales con el objetivo de analizar el impacto económico derivado de la guerra de Irán y realizar un seguimiento del funcionamiento de las medidas incluidas en el Plan de Respuesta, con la vista puesta en su continuidad y adaptación más allá del 30 de junio.
En los próximos días, Cuerpo mantendrá nuevos encuentros con el sector agroalimentario, junto al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y con el sector industrial, acompañado por el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.
En las últimas semanas, el Gobierno ya ha celebrado reuniones con agentes sociales y con representantes de los sectores del transporte, la logística y la distribución.
Según el Ejecutivo, el objetivo de estas reuniones es doble: evaluar cómo están funcionando las medidas y valorar la evolución del impacto y efectos de la guerra, que se está monitorizando "minuto a minuto".
El Gobierno ha defendido que el Plan de Respuesta, en vigor desde el 20 de marzo, está cumpliendo su objetivo de amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación y el poder adquisitivo. En concreto, se calcula que el Plan está teniendo un efecto cercano a un punto porcentual de moderación sobre la tasa interanual de inflación general, y se está notando especialmente en los carburantes.
Junto a estas medidas, el escudo renovable -es decir, la apuesta decidida por las energías verdes y la electrificación- sitúa a España en mejores condiciones para afrontar la volatilidad de los mercados energéticos y proteger a empresas y hogares.